La economía mexicana realizó una transferencia neta de recursos al exterior de 18,106 millones de dólares entre enero y septiembre de este año, para cubrir el pago de intereses por la deuda contratada en el exterior por el gobierno y el sector privado, informó el Banco de México.

Ésta es la mayor cantidad pagada por México en un periodo similar desde que se tiene registro, 1995.

De acuerdo con los datos de la autoridad, 50% de estos réditos corresponde al pago de obligaciones de emisores del sector privado, que en términos absolutos, suman 9,241 millones de dólares. El resto, 8,865 millones de dólares, son recursos que han tenido que pagar los emisores del sector público.

Según las estadísticas, los intereses pagados por el sector privado han mantenido una aceleración desde el 2010, cuando en el mismo periodo comparado, respondieron con el pago de intereses por las deudas contraídas que correspondió a 4,660 millones de dólares.

Es decir, en cinco años, los emisores corporativos han duplicado el monto asignado al pago de réditos por las deudas contraídas.

El dato confirma las alertas emitidas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco de Pagos Internacionales (BIS, por su sigla en inglés), que han enfatizado su preocupación de que correspondan a deuda emitida en moneda extranjera.

De acuerdo con el BIS, tendrían que identificar la fluidez de estos ingresos en moneda extranjera, los ahorros generados y medir en qué proporción estaría cubierta su deuda en dólares.

Segundo emisor de deuda

La semana pasada, el FMI evidenció que México es el segundo emisor de deuda de corporativos en América Latina.

Detalló que dos terceras partes de estos títulos están denominados en moneda extranjera y un tercio de estas obligaciones pertenecen a Pemex y a la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

De acuerdo con el FMI, la relativamente alta proporción de deuda denominada en moneda extranjera representa una vulnerabilidad potencial , incluso para las finanzas públicas.

Sobre todo si se presenta un escenario donde coincidan el fortalecimiento del dólar y el euro, a partir del choque de tasas de interés y una caída severa de ganancias, resultado de una desaceleración económica y/o caída de precios y servicios.

En las conclusiones a la revisión al artículo IV, el organismo enfatiza que se espera un mayor endurecimiento de las condiciones financieras, lo que va a dificultar la gestión de estos compromisos, sobre todo, cuando los plazos estén próximos a cumplirse.

Liquidez corporativa, determinante

Tal como lo ha explicado la agencia calificadora Moody’s, la exposición del sector corporativo mexicano a la deuda en dólares, puede ser un problema para las empresas que tienen obligaciones elevadas .

Sin embargo, no representan un riesgo sistémico para México. Recientemente, la agencia realizó un análisis especial sobre la liquidez del sector corporativo en México, donde enfatizaron que no habría riesgo de impago de corporativos, ni siquiera en el peor escenario global, que supone una depreciación abrupta del peso mexicano de hasta 15 por ciento.

Tal como lo explicó el BIS, el banco de los bancos centrales, el análisis de la exposición que tienen los corporativos mexicanos debe hacerse de manera individual, en función del flujo de ingresos en dólares y otras divisas fuertes, lo que podría compensar su exposición.

Por añadidura, algunos de ?estos corporativos tienen pagos muy importantes por realizar durante el 2016.

Deuda, en niveles sostenibles

El subsecretario de Hacienda, Fernando Aportela, afirmó que la deuda está en niveles sostenibles y estables.

Entrevistado, luego de su participación en el VII Encuentro de Educación Financiera, explicó que prueba de ello es la revisión de la Línea de Crédito Flexible por parte del Fondo Monetario Internacional.

Explicó que una condición para el otorgamiento de la línea es que la deuda tiene que estar en niveles sostenibles y estables, además de tener una política económica sana. (Con información de Edgar Juárez)