La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) espera que Joe Biden, nuevo presidente de Estados Unidos, designe a un negociador para unirse a las pláticas para llegar a un consenso sobre cómo gravar a la economía digital.

José Ángel Gurría, secretario general de la OCDE, señaló que el discurso que dio Janet Yellen, secretaria del Tesoro de Estados Unidos, fue muy “esperanzador” y “música para nuestros oídos”, ya que la funcionaria abogó por el multilateralismo.

“Las declaraciones de Janet Yellen, como parte de su audiencia de confirmación, de que Estados Unidos está comprometido en la cooperación multilateral para abordar la erosión de la base impositiva y transferencia de ganancias, así como para trabajar para resolver las disputas fiscales digitales es música para todos nuestros oídos”, declaró durante la inauguración de la Reunión del Marco Inclusivo BEPS de la OCDE y el G-20.

Buena expectativa

Hace unos días, durante su audiencia en el Senado estadounidense, quien fuera presidenta de la Reserva Federal de Estados Unidos en el mandato de Barack Obama, apoyó la idea de implementar un impuesto a las plataformas digitales, el cual ayudaría a que el país tenga ingresos justos sobre las ganancias de estas multinacionales.

Con el expresidente Donald Trump, las discusiones entre la OCDE y Estados Unidos no fueron fructíferas, ya que el republicano se opuso al impuesto digital debido a que varias de las plataformas digitales son estadounidenses. Incluso, el ex mandatario amenazó con aplicar aranceles a países que tomaran medidas unilaterales, como Francia y España que decidieron aprobar la llamada “Tasa Google”.

Se espera que a mediados de este año, los miembros de la OCDE y el Marco Inclusivo lleguen a un acuerdo respecto a la tributación de la economía digital. En un inicio, se planeaba que el acuerdo quedara a finales del 2020 pero, con la pandemia del Covid-19, la fecha se movió.

Tensiones comerciales

El secretario de la organización alertó que, de no llegar a un acuerdo sobre la tributación de estas empresas multinacionales, y más países empiecen a aplicar medidas unilaterales, podría haber tensiones fiscales que se traduzcan en una guerra comercial.

“Si no se controla, la digitalización de la economía afianzará los desequilibrios de larga data y la acción unilateral podría agravar las tensiones comerciales actuales relacionadas con los impuestos”, declaró.

Añadió que, si no se llega a una solución a mediados de este año, más de 40 países consideran implementar un impuesto a los servicios digitales, lo cual puede reflejar la presión que tienen estos gobiernos por parte de los ciudadanos para que tomen medidas respecto a estas plataformas tecnológicas y su justa tributación.

No obstante, agregó que estos gobiernos están de acuerdo en que se llegue a una solución multilateral a través del consenso y, de llegar lograrse, estarían dispuestos a eliminar el impuesto implementado.

“Pero no podemos esperar eternamente. Y es por eso que nuestro trabajo técnico continúa simplificando las propuestas para los pilares que se publicaron en octubre para recibir comentarios del público”.

Gravar emisiones de carbono

En otros asuntos que también se tratan en el Marco Inclusivo están los desafíos fiscales respecto a los precios del carbono, en donde Gurría se vio a favor de gravarlos.

El aún secretario de la OCDE mencionó que 70% de las emisiones de carbono relacionadas con la energía de las economías avanzadas y emergentes están totalmente libres de impuestos, mientras que algunos de los combustibles más contaminantes siguen siendo gravados a menores tasas.

“Podemos hacerlo mejor. Poner un precio alto y elevado al carbono es una de las formas más eficaces de abordar el cambio climático”.

ana.martinez@eleconomista.mx