En el 2014, los Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI) sustituyeron al Comprobante Fiscal por Internet como modelo de facturación electrónica, algo que aunque resultó complejo para las personas físicas al inicio, después resultó relativamente fácil; sin embargo, la complejidad resurge ahora con las nuevas modalidades de la versión 3.3 para expedir estos comprobantes , detalló Alberto Castelló Durán, integrante de la Comisión Fiscal del Colegio de Contadores Públicos de México.

El problema se está agravando a partir de la nueva modalidad para el CFDI, donde hay que hacer un complemento de pagos y nos obligan, como contribuyentes, a proporcionar mucha información que antes no estábamos obligados a dar (...) (la complejidad) es porque estamos acostumbrados al CFDI ‘tradicional’ , precisó Alberto Castelló.

A partir del próximo 1 de julio entrará en vigor la nueva versión 3.3 de la factura electrónica. Los contribuyentes podrán seguir emitiendo sus facturas a través de la versión 3.2 hasta el 30 de noviembre de este año y, a partir del 1 de diciembre, la única versión válida será la 3.3.

A su vez, la emisión del CFDI debe llevar el Complemento de Recepción de Pagos, que será opcional a partir del 1 de julio sólo con la versión 3.3, pero será obligatoria a partir del 1 de diciembre.

Ahora, con los datos adicionales que piden, para quienes expiden la factura deben poner qué uso le dará el cliente que la pide, ponerle clave al producto hay un catálogo de productos de la ONU que contiene más de 52,000 de éstos (...) y luego debemos ponerle cómo pagó el cliente, si fue en efectivo, tarjeta, cheque, monedero electrónico, intercambio de bienes (...) todo eso va a retrasar mucho la expedición de un CFDI , aseveró.

A pesar de la complejidad que genera esta nueva versión, el contador público precisa que no afectará la recaudación de impuestos. Yo creo que no afectará la recaudación, simplemente nos dan más trabajo a los contribuyentes (...) tenemos que dedicarle más tiempo del que habitualmente le hemos dando .

Por otro lado indicó que la complejidad para presentar la declaración anual varía dependiendo del ingreso que tenga la persona.

La complejidad puede ir avanzando en la medida en que la persona física tenga otros ingresos, por ejemplo, hay personas que su declaración se vuelve muy compleja porque pueden tener salarios y honorarios, además de ser arrendador de algún inmueble, ser accionista y/o tener inversiones , añadió.

Por lo anterior, precisó que si el nivel de ingresos es mayor, lo recomendable es que pague los servicios de algún especialista para realizar la declaración, ya que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) si bien informa a los contribuyentes no dan asesoría en el día a día.

En el primer cuatrimestre del 2017, se emitieron 2,075.8 millones de facturas, lo que representa un crecimiento de 6.4%, respecto del mismo periodo del 2016, de acuerdo con datos del órgano recaudador.

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