El primer ministro italiano, Mario Monti, advirtió a los italianos que no echen por tierra después de las elecciones los resultados logrados por su Gobierno tecnócrata a partir de reformas, luego de que el Parlamento diera otro paso hacia la aprobación del presupuesto del 2013.

"Sería irresponsable desperdiciar los muchos sacrificios que han hecho los italianos", dijo Monti en un discurso en la localidad de Melfi, en el sur del país.

Los resultados de esos sacrificios podrían ser fácilmente eliminados si los italianos se sienten tentados por promesas electorales que, en opinión de Monti, están lejos de la realidad. Los comentarios de Monti parecieron estar dirigidos al líder de centro-derecha Silvio Berlusconi.

Las palabras de Monti podrían ser la primera maniobra de su propia campaña electoral.

Se espera que Monti anuncie este fin de semana su intención de participar de alguna forma en las elecciones que se esperan para febrero del año próximo, ya sea respaldando a los partidos que quieren que vuelva como primer ministro o presentándose él mismo como candidato.

Monti, quien llevó adelante reformas al sistema de jubilaciones, el mercado laboral y partes del sector servicios, dijo que Italia todavía estaba sólo al comienzo de las reformas estructurales necesarias para hacer al país más competitivo.

El jueves, el Parlamento dio un paso importante hacia la aprobación del presupuesto del 2013, la última pieza de legislación pendiente antes de que puedan convocarse a elecciones, cuando el Senado respaldó con facilidad el proyecto de ley en una moción de confianza.

El proyecto de presupuesto, que tiene como meta reducir la brecha fiscal de 2.6% de PIB proyectada para este año a 1.8% para el 2013, ahora pasará a la Cámara de Diputados, donde debería ser aprobado.

Si los eventos se desarrollan rápido como algunos creen, Monti podría presentar su renuncia este fin de semana e inmediatamente realizar una conferencia de prensa para explicar sus intenciones políticas.