La tasa de morosidad de los créditos bancarios españoles, índice de su vulnerabilidad, subió nuevamente en febrero situándose en un nuevo nivel récord desde 1994, según cifras publicadas este miércoles por el Banco de España.

La morosidad, principalmente de préstamos inmobiliarios suceptibles de no ser devueltos, se situó en los 143,815 millones de euros en febrero, es decir, una tasa del 8.15%, frente al 7.91% en enero y el 7.61% en diciembre.

El sector bancario español es una de las fuentes de preocupación de los mercados, fragilizados tras el estallido de la burbuja inmobiliaria en 2008, tras lo cual su tasa de morosidad, que sólo era del 3.37% a finales de 2008, se ha ido deteriorando.

Para intentar hacer frente a esto, el Banco de España anunció el martes la aprobación de un nuevo plan de saneamiento que prevé 29,000 millones de euros de provisiones suplementarias y 15,600 millones más en 2012 para reforzar el capital principal de las entidades bancarias.

Estas cantidades se suman a los 9.200 millones de euros que ya se habían aprovisionado en 2011, es decir, 53,800 millones de euros, como preveía la reforma del sector aprobada el 3 de febrero por el gobierno.

Las nuevas provisiones deberán ser financiadas por los beneficios de los bancos y por la emisión de acciones, aunque el Banco de España no ha descartado que el Estado participe y algunas entidades puedan "pedir las ayudas previstas en el Frob", el fondo público especial de ayuda al sector.

Esta reforma se tiene que aplicar de aquí a un año, dos en caso de fusión.

Los activos considerados como "problemáticos" --de valor incierto-- representaban un total de 176,000 millones de euros en junio de 2011, una cifra que seguramente ha subido desde entonces. Las nuevas estadísticas al respecto se conocerán en mayo.

RDS