Banca Monte dei Paschi di Siena, que está siendo rescatado por el Estado italiano, planea emitir 15,000 millones de euros (15,800 millones de dólares) de deuda para restaurar la liquidez y mejorar la confianza de los inversionistas.

Las ventas de deuda serían respaldadas por garantías del gobierno, un proceso que forma parte de un plan de liquidez para bancos necesitados que la Comisión Europea acordó extender por seis meses.

De acuerdo con los reglamentos de la Unión Europea de ayuda para los estados, los bancos con un déficit de capital no pueden beneficiarse de planes generales de respaldo a la liquidez, lo que significa que la Comisión instancia responsable de elaborar propuestas de nueva legislación europea toma decisiones caso por caso, como hizo con Monte dei Paschi.

Según el diario La Repubblica, Monte dei Paschi emitiría la deuda en forma de bonos y papeles comerciales. Un tercio de esa deuda tendría una fecha de vencimiento a corto plazo, mientras que el resto tendría un vencimiento a tres años, agregó.

Monte dei Paschi, el tercer mayor prestamista de Italia y el banco más antiguo del mundo, tuvo que pedir ayuda a Roma debido a que no contó con el respaldo de los inversionistas para una emisión de deuda que tenía como objetivo mantenerlo a flote.

La institución financiera dijo que el Banco Central Europeo estimó su déficit de capital en 8,800 millones de euros, que se compara con los 5,000 millones de euros indicados previamente por el prestamista.

Bancos españoles responden

Golpeado como en Italia por una grave crisis hace unos años, el sector bancario español avanza en su saneamiento, cerca de la media europea, pero lucha por deshacerse de sus activos tóxicos, en medio de despidos masivos.

El sistema está más cerca de dejar atrás los legados de la crisis , estimaron a mediados de diciembre los analistas del Fondo Monetario Internacional (FMI) a cargo de España. El anuncio del rescate público del banco italiano Monte dei Paschi di Siena revivió recuerdos dolorosos en España.

En la primavera del 2012, la Unión Europea tuvo que acudir al rescate de los bancos españoles, con un plan de salvamento de 41,300 millones de euros, contra cerca de 50,000 millones para Grecia, por ejemplo.

El sector español había recibido un duro golpe por el estallido, cuatro años antes, de la burbuja inmobiliaria tras años de euforia, durante los cuales los préstamos eran otorgados incluso a hogares incapaces de pagarlos.

Desde entonces, la proporción de préstamos dudosos en el balance de los bancos ha disminuido. En el segundo trimestre del 2016, la cifra fue de 6%, ligeramente por encima de la media europea (5.4%), pero muy por debajo de Italia (16.4%), Portugal (20%) o Grecia (47%), según el último informe de la Autoridad Bancaria Europea (EBA por sus siglas en inglés).

El Banco de España, con otra metodología de cálculo, estimó en noviembre pasado 9.2% de préstamos dudosos, contra 13.6% a fines del 2013, un pico histórico.

Esa tendencia a la baja debería continuar hasta el 2018, producto de condiciones macroeconómicas favorables , estimó la agencia de calificación Moody’s.

Riesgo de más rescates

En sus pronósticos financieros para el 2017, el diario Financial Times prevé que el elevado nivel de activos tóxicos que tienen numerosas entidades bancarias en Europa, junto con el lento crecimiento de la economía comunitaria, provocará que otra de las principales entidades bancarias del continente tenga que ser rescatada este año e incluye entre las entidades con más riesgo a Banco Popular, Novo Banco y Co-operative Bank.

El rotativo británico comentó que, además de Banca Monte dei Paschi di Siena, otra entidad será rescatada, ya sea por el Estado, por sus propios acreedores o por una combinación de ambos métodos.

Muchos bancos europeos están eclipsados por los activos tóxicos procedentes de la última crisis y el lento crecimiento de la economía europea no les hace ningún favor , afirmó Martin Arnold, experto en finanzas de dicho diario.

Banca Monte dei Paschi prácticamente fue rescatado en el 2016 y otras entidades que están cerca del límite son el español Banco Popular, el portugués Novo Banco y el británico Co-operative Bank , añadió.