La economía mexicana no registró variación en términos reales durante el segundo trimestre del año, respecto del desempeño observado en el trimestre inmediato anterior, con cifras ajustadas por estacionalidad, reveló el dato del PIB Final, divulgado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Con este dato final, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador pasa a la historia junto con el de Felipe Calderón, como los únicos que han logrado evitar una contracción en la actividad económica.

No obstante, el Coordinador del Centro de Modelística y Pronósticos Económicos (CEMPE) de la Facultad de Economía de la UNAM, Eduardo Loria explicó que un incremento del PIB, de 0.1%, evidencia que la economía se encuentra estancada. Y si se compara respecto al desempeño de los trimestres previos, se encuentra en una fase de desaceleración.

Tal como lo había anticipado el Economista en Jefe para México de BNP Paribás, Joel Virgen, el dato final del PIB registró una corrección mínima respecto de la estimación oportuna que realizó el INEGI, divulgada el 31 de julio, que estaba en 0.1 por ciento.

El arranque más lento en tres sexenios

De acuerdo con la información del INEGI, el avance anual durante el primer semestre de 2019, se situó en 0.3 por ciento. Una tasa que se encuentra lejos del 1.9% alcanzado el mismo lapso del año anterior, y el arranque más lento en tres sexenios.

Antes de la gestión económica que dirige AMLO, fue el primer semestre de Vicente Fox, el que tenía el peor desempeño, con un avance de 0.7% a tasa anual.

Tal como anticipó el Instituto en la estimación preliminar, el factor que limitó la caída del PIB en el segundo cuarto del año, fue el sector servicios, que logró un avance de 0.2%, también respecto del trimestre previo. Este segmento productivo, incorporado en las Actividades Terciarias, fue el único que registró un avance entre abril y julio, pues el industrial registró un estancamiento con cero crecimiento y el de actividades primarias, como la agricultura y ganadería, arrojó una caída de 3.4 por ciento.

En un comparativo histórico, este nulo crecimiento que indica un estancamiento, se convierte así en el peor ejercicio para un periodo similar en una década, solo superado por el registrado entre abril y junio de 2009, que fue de - 6.57%, resultado del efecto dominó de la Gran Recesión Mundial, liderada entonces por Estados Unidos, el principal socio comercial de México.

Actividades secundarias arrastradas por la construcción

La actividad industrial en México registró nulo crecimiento durante el segundo trimestre del 2019, resultado explicado por la desaceleración en la construcción y crisis en el sector minero. Durante el lapso abril-junio la producción generada por el sector constructor cayó 2.9% en comparación con el trimestre previo. Por su parte la producción minera registró una contracción de 1.1 por ciento. 

El sector de generación y distribución eléctrica  y las industrias manufactureras fueron los únicos que presentaron avances con crecimientos de 1.6 y 1.1% respectivamente. 

Al corte del pimer semestre bajo la gestión de López Obrador, la producción industrial registró una contracción de 1.8% a tasa anual; reflejando una notable pérdida de dinamismo si se compara con el incremento de 0.2% registrado en el mismo periodo del año pasado.

Comercio y servicios con producción débil 

El motor de la economía mexicana se concentra en las actividades terciarias; el comercio y los servicios aportan alrededor del 65% a la producción total nacional. Durante el segundo trimestre del 2019 mostraron un resultado positvo en comparación con el periodo enero-marzo, pasando de una contracción de 0.3% a un crecimiento modesto de 0.2 por ciento.

Por su parte, en la comparación anual la economía terciaria presentó una contracción económica de 0.4% al corte de la primera mitad del 2019. Este resultado también se muestra significativamente alejado de la expansión de 2.6% lograda en la primra mitad del 2018.

En el rubro de los servicios, el subsector con el peor desempeño fue el de los servicios profesionales y técnicos cuya producción total se contrajo 3.3% en comparación con el trimestre previo. Otras contracciones se registraron en el subsector de la información en medios masivos (1.7%), servicios financieros y de seguros (0.8%) y servicios educativos (0.2 por ciento). 

Por su parte, en la esfera del comercio, el mayorista continúa con bajo dinamismo. Durante el segundo trimestre del año presentó una contracción de 0.6 por ciento. El comercio minorista dio aire al resultado general de las actividades terciarias con una expansión de 1.7% en comparación inmediata. 

Dentro de las actividades terciarias, los servicios de esparcimiento, cultura y deporte, los servicios de apoyo a negocios y los servicios de transporte y almacenamiento fueron los que registraron el mejor desempeño con expansiones económicas de 2.3, 1.5 y 1.2% respectivamente.