El Fondo Monetario Internacional (FMI) ratificó el acceso de México a la Línea de Crédito Flexible (LCF) por 86,000 millones de dólares, y amplió la vigencia hasta mayo del 2018, tras confirmar que el país cuenta con solidez.

No obstante, en el Reporte del Staff de expertos que revisaron las condiciones de México para mantener la LCF, éstos sugieren apretar el paso para reducir la deuda pública por debajo de 54.8% del Producto Interno Bruto (PIB) desde el 2018.

En el documento, destacan que la depreciación cambiaria ha impactado de manera importante al aumento de la deuda pública, pues poco más de la mitad del aumento sobre el PIB, entre el 2014 y el 2016, es explicado por el efecto de la depreciación del peso .

Según sus cuentas en esos dos años, la deuda pública se incrementó en 12.1 puntos del Producto, y la depreciación del peso contribuyó con 6.7 puntos porcentuales a este aumento.

Por ello, pese a considerar que el país cumple con los criterios para el acceso a la LCF, sugieren reducir los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) para el 2019, pues creen que con ello se facilitará un achicamiento más rápido de la relación de deuda pública sobre el PIB, que al cierre de este año será equivalente a 54.8% del Producto.

Señalaron la recomendación de introducir un Consejo Fiscal no partidista y endurecer los vínculos entre los niveles de deuda pública y los objetivos de RFSP, para limitar su uso en cláusulas de circunstancias excepcionales.

En el reporte consignan que la volatilidad será una constante para México conforme transite el proceso de renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Reconocen que se puede intensificar la volatilidad e impactar en el tipo de cambio, al cruzarse con las elecciones presidenciales del 2018.

Consignan la relevancia de acotar los factores de riesgo y ampliar los colchones fiscales que podrían favorecer a contrarrestar el impacto negativo de choques externos. Estos buffers se pueden reconstituir tan pronto como se reduzcan las obligaciones financieras del sector público, enfatizaron.

Inflación convergerá en el 2019

El reporte viene acompañado con expectativas económicas del FMI, y ahí se observa que elevaron sus previsiones para la inflación.

Así, su pronóstico sobre la variación del INPC para este año pasó de 4.6% que tenían en abril pasado, a 5.1%; una tasa que sigue por debajo del promedio de las proyecciones del mercado, que según la consultoría Focus Economics está en 5.5%; y se ubica lejos del 6.1% que prevén analistas de ING y Scotiabank, o 6% que estiman expertos de Credit Suisse y Banamex Citigroup.

De acuerdo con el reporte, el Fondo identifica a la liberalización del precio del combustible, y el traspaso de la depreciación cambiaria a precios, como el origen del repunte de la inflación por arriba del techo objetivo del Banco de México.

Anticipan que la convergencia de la inflación, es decir, el retorno a 3%, se dará temprano en el 2019 . Una previsión que dista de la que tiene incluso el gobernador del Banco de México que espera la convergencia para fines del 2018.

Criterios que garantizan su acceso

En el reporte, el FMI enfatiza que las autoridades mexicanas, es decir, la Secretaría de Hacienda y el Banco de México, explicaron que no tienen la intención de mantener de forma permanente la LCF.

Una vez reducidos los riesgos globales tienen la intención de buscar subsecuentes acuerdos para reducir el monto de acceso a la LCF, con miras a salir eventualmente de la facilidad .

Según el FMI, son nueve los criterios que facilitan el acceso de México a estos 86,000 millones de dólares:

1. La posición externa sostenible, medida por un bajo déficit de cuenta corriente y un manejable nivel de activos externos.

2. La cuenta de capital dominada por flujos privados, donde la Inversión Extranjera Directa continúa como el mayor de los ingresos en la balanza de pagos.

3. Un récord de acceso a los mercados internacionales de capital en términos favorables incluso en los episodios de mayor volatilidad, fijados entre noviembre del 2016 y enero de este año.

4. Una relativamente confortable posición de las reservas internacionales , aproximada a 182,000 millones de dólares al momento de la aprobación del acuerdo corriente de la LCF.

5. Sólidas finanzas públicas, incluyendo la sostenible posición de la deuda y los compromisos de consolidación fiscal.

6. Una baja y estable inflación que ha excedido el objetivo de 3%, principalmente por el aumento de precios de combustible doméstico, en parte por la liberalización de estos precios pero también reflejando el efecto de la depreciación cambiaria.

7. Un sólido sistema financiero y la ausencia de problemas de solvencia sistémica.

8. Una supervisión financiera eficiente.

9. Integridad y transparencia en los datos.

Señal positiva: Hacienda

José Antonio Meade, secretario de Hacienda y Crédito Público, indicó que la renovación de la Línea de Crédito Flexible manda una señal positiva, pues muestra la buena situación económica del país, además, complementa las reservas y da un espacio de resistencia para hacerle frente a un entorno de incertidumbre.

Es sin duda una buena noticia, es una posibilidad de usarla frente a alguna contingencia (...) como cualquier seguro, nos da tranquilidad tenerla, saber que ahí está y manda una señal de que tenemos ese respaldo y que las instituciones multinacionales tienen confianza en nosotros , dijo luego de participar en el Latin American Cities Conference .

Enfatizó que son pocos los países que tienen acceso a una Línea de Crédito Flexible, nos parece que ayuda, efectivamente, a mandar señales de certeza y contribuye a esta realidad que el mundo ve en México, una economía con buenos fundamentales y con solidez .

Meade recordó que lo anterior se favorece con la información que publicó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía sobre el avance de la economía mexicana en el primer trimestre de 2.8% anual y por la cual decidieron elevar sus expectativas de crecimiento para este año entre 1.5 y 2.5 por ciento.

¿Qué es la Línea de Crédito Flexible y cómo funciona?

  • La Línea de Crédito Flexible (LCF) fue creada para atender la demanda de préstamos de prevención y mitigación de crisis proveniente de países con marcos de política e historiales económicos muy sólidos.
  • El FMI utiliza este instrumento para prestar dinero a los países que atraviesan una escasez de liquidez, con la idea de adaptar sus instrumentos de préstamo a las diversas necesidades y circunstancias de los países miembros.
  • Hasta la fecha, tres países Polonia, México y Colombia tienen acceso a la LCF.
  • Sirve para reforzar la confianza del mercado en periodos de intensificación de los riesgos.
  • Funciona como una línea de crédito renovable que puede usarse inicialmente por uno o dos años con un examen del derecho de acceso al cabo del primer año.
  • Si un país decide utilizar la línea de crédito, los rembolsos deben efectuarse durante un periodo de hasta cinco años.
  • El monto al que tiene acceso México es de 86,000 millones de dólares.

(Con información de Elizabeth Albarrán)