Los mercados financieros están anticipando el recorte de la calificación soberana de México en un escalón. Eso es lo que indica el riesgo país de 309 puntos, nivel  mucho mayor al que tienen los países con el mismo grado de inversión, explicó la directora de análisis económico y financiero de Banco Base, Gabriela Siller.

Claramente el aumento del riesgo país también indica una erosión de los que han sido motores de crecimiento para la economía, que son la inversión y el consumo, explicó aparte la directora de investigación económica en Finamex Casa de Bolsa, Jessica Roldán.

Ambas concuerdan en que el contexto interno impone un alto riesgo para un recorte de calificación a fines del 2021, sobre todo si no se presenta un giro en las políticas públicas.

La analista de Banco Base refiere que países como Indonesia y Uruguay, que están en el mismo escalón de calificación (BBB) que México, tienen un riesgo país de 240 y 206 puntos, respectivamente.

El nivel de riesgo-país supone que el mercado está anticipándose al recorte de un escalón en la nota de México, dijo.

El riesgo es que Fitch sería la primera calificadora en completar la degradación, México perderá su primer grado de inversión y dará lugar a una salida de capitales, aseveró.

La directora de Investigación Económica en Finamex Casa de Bolsa, matiza que además de las condiciones internas, que sí están desalentando la confianza del inversionista, está la incertidumbre propia del mercado ante el avance y potencia de la pandemia.

Mercados selectivos

La experta de Finamex, precisó que la salida de capitales ha tenido varios episodios de una súbita parada, en marzo. Y luego se presentó un vuelo en busca de activos que brindarán mayor seguridad,en medio de la elevada incertidumbre. Indicativo de que sí hay mercados que requieren liquidez, consignó.

Las medidas de estímulo aplicadas por los grandes bancos centrales, que efectivamente  se tradujo en disponibilidad de liquidez, favorecieron el retorno de los flujos hacia emergentes, como ha pasado en las últimas semanas, observó. Pero ha sido un retorno selectivo.

Es ahí, precisamente, donde se encuentra la situación de México y la erosión de la confianza de los inversionistas y los cambios de las reglas del juego para la participación de la Iniciativa Privada, resaltó.

Es también ahí donde resalta México por ser uno de los países que han dedicado un menor estímulo fiscal a su economía en este confinamiento que se aplicó para reducir la velocidad del contagio, sostuvo.

Sin grado de inversión

Por ser la calificación soberana de Fitch la que se ubica en el nivel más bajo del escalón de grados de inversión, en “BBB-”, podría suponerse que esta será la agencia calificadora quien aplique el recorte anticipado por el mercado. Esto implicaría que sería el primer grado de inversión en perderse, sostuvo aparte la analista de Banco Base.

El grado de inversión de México fue otorgado por Fitch en el 2001. A partir de ese momento, las emisiones soberanas tuvieron acceso a un universo más amplio de inversionistas que tienen mayor capacidad de fondeo y que ofrecen los recursos a precios y condiciones mucho más competitivas.

Al perder la distinción, algunos fondos tienen que deshacerse de los títulos.

Apenas el lunes, una encuesta aplicada por Bank of America Securities entre administradores de grandes fondos de inversión, puso en evidencia  que 77% de ellos, anticipa que México perderá el grado de inversión en algún punto de 2021 o del 2022. Un fantasma que ha rondado a México desde enero de 2019.

ymorales@eleconomista.com.mx