Centenares de personas provenientes de diversos lugares del país manifestaron el sábado por la tarde en Lisboa para protestar contra las medidas de austeridad previstas en el plan de ayuda internacional acordado a Portugal en mayo pasado.

"No a la explotación, no a las desigualdades, no el empobrecimiento", "otra política es posible y necesaria", se leía en las pancartas desplegadas por manifestantes que gritaban: "¡la lucha continúa!".

Mi poder de compra bajó, los jóvenes están en el desempleo, las empresas cierran una tras otra. No veo salida", deploró un jubilado lisboeta.

"Estoy desempleada desde hace tres años. Hoy debo vivir con una jubilación de 419 euros y pagar un alquiler de 150. Es insoportable", confió por su lado una ex obrera de una empresa textil de la región de Guimaraes (norte).

A comienzos de la tarde, unos cincuenta asalariados que trabajaban en el sector de la cerámica en Valadares (norte de Portugal) manifestaron frente a la residencia oficial del Primer Ministro, Pedro Passos Coelho.

"Sí al trabajo, no al desempleo", "No se puede seguir trabajando sin ser pagados", gritaron empleados descontentos, que entregaron una carta con sus reivindicaciones a un policía de guardia.

Esta manifestación ocurre a unos días de la tercera misión trimestral de la Troika (UE, BCE y FMI) que representa a los acreedores de Portugal, encargada de evaluar la ejecución del plan de ayuda financiera por un monto de 78,000 millones acordados en mayo.

A cambio de esta ayuda, Portugal se comprometió a aplicar un programa de rigor y de reformas en tres años para sanear las finanzas públicas y a aumentar la competitividad de su economía.

Además de Portugal, Grecia vivía el sábado su segundo día de huelga general contra el plan de austeridad, exigido por la Unión Europea y aprobado por el gobierno de coalición griego en medio de una crisis política, cuya adopción definitiva debe ser discutida el domingo por el parlamento.

En Atenas, por segundo día consecutivo, unos 3.500 manifestantes se concentraron a mediodía en la plaza central Syntagma, una protesta menos numerosa que la de la víspera, debido seguramente a una ciudad paralizada por la huelga y con una amplia presencia policial.

En España, los dos principales sindicatos españoles, UGT y CCOO, llamaron este sábado a manifestarse en todo el país el próximo 19 de febrero contra la reforma laboral aprobada el viernes por el gobierno conservador, al estimar que "destruirá empleos" en lugar de crearlos.

JSO