El g rueso de las mercancías que ingresan al país se encadenan en un proceso productivo, es decir, son bienes intermedios o de capital.

En lo que va del 2016, 76% de los bienes importados fue bienes intermedios; 10.5%, bienes de capital, y sólo 13.4%, bienes de consumo final, de acuerdo con cifras de la balanza comercial publicadas por el Inegi.

Las importaciones de consumo final son adquiridas por el sector comercial y ofrecidas al público, por lo que el impacto cambiario es más evidente en estos bienes. Por otra parte, los bienes intermedios y de capital son adquiridos por empresas para ser incorporados en sus procesos de producción. Por lo anterior, el efecto de la depreciación del peso se refleja en sus costos de operación y, posteriormente, en los precios de productor.

Los que más importan son también los que más exportan

Durante noviembre aquellas actividades económicas que mostraron mayor inflación anual fueron: minería, industrias metálicas básicas, equipo de computación y accesorios electrónicos, productos químicos, producción de energía eléctrica, maquinaria y equipo agropecuarios, equipo de transporte, productos metálicos y otras manufacturas.

De lo anterior, destaca que la mayor parte de las actividades enlistadas se enmarcan en el sector manufacturero, el cual, en conjunto, registró en noviembre un incremento de 10.21 por ciento. Por otra parte, en el mismo mes el INPP intermedio del sector manufacturero alcanzó una inflación de 10.45% a tasa anual, por lo que en el periodo el precio de los insumos ha crecido más que los precios de productos finales.

Es significativo que precisamente estas actividades manufactureras puedan ser catalogadas a partir de sus estrechos vínculos con el sector internacional. Es decir, el grueso de su producto se orienta al mercado externo y una porción importante de sus insumos es importada. Podemos concluir esto tras analizar algunos resultados de la matriz de insumo producto preparada por World Input-Output Database (WIOD Project), financiado por la Comisión Europea.

Así, aquellos sectores manufactureros cuya producción se orienta principalmente al sector externo son también los que muestran una mayor proporción de contenido importado en sus insumos: los sectores manufactureros de computación, electrónicos y productos ópticos, de maquinaria y equipo, de equipo eléctrico y de otro equipo de transporte virtualmente exportan todo su producto, mientras en proceso productivo emplean 76, 44, 55 y 47%, respectivamente, de contenido de insumos importados.

Por otra parte, los sectores manufactureros de equipo de transporte, productos metálicos, metálicos básicos y el sector minero también están fuertemente enlazados con el sector internacional, tanto por el destino de su producto como por el contenido importado de sus insumos, aunque estas industrias tienen más contacto con la economía nacional.

La estrecha vinculación del sector manufacturero con la economía internacional obedece a la planeación productiva de empresas transnacionales que ubican sus plantas de forma estratégica, produciendo insumos para grandes compañías globales. Entre 1999 y el 2015, del total de la Inversión Extranjera Directa que se ha colocado en el país, 59% se ha dirigido al sector industrial, ubicándose la mayor parte en las industrias manufactureras.

Lo anterior permite entender que la complejidad de las relaciones comerciales y la vocación exportadora del sector manufacturero enturbian los procesos de formación de precios a nivel nacional e incluso propician que la economía mexicana cuente con una cobertura natural ante los efectos del tipo de cambio.

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