A la Ley de Ayuda Alimentaria para los Trabajadores aún le faltan aspectos de implementación y control, por lo que para las empresas que dan el beneficio social de vales de despensa a sus trabajadores, así como para los que otorgan el servicio de emisión de vales, la nueva legislación todavía es poco clara en varios temas, lo que dificulta su operación en la práctica, consideró Gerardo Piña, director de Negocios de Sí Vale.

Para nosotros no ha cambiado nada, no hemos visto ninguna diferencia en la demanda, pese a que nuestros productos ya están diseñados para cumplir con la ley. Como no es obligatoria, los empresarios no tienen por qué salirse de los esquemas que ya tienen implementados con sus trabajadores, si es que quieren dar la ayuda alimentaria , dijo Piña.

SANA ALIMENTACIÓN

La ley de ayuda alimentaria se promulgó hace cuatro meses con la intención de promover en los lugares de trabajo una sana alimentación de los empleados, para evitar enfermedades como la obesidad y la diabetes, así como aumentar la productividad de las empresas.

De acuerdo con estimaciones de Sí Vale, 30% de empresas medianas y pequeñas no da prestaciones sociales alimentarias en México, sin contar con los gobiernos estatales y dependencias federales que aún no otorgan esta prestación.

Para el directivo, los empresarios aún no tienen el aliciente fiscal para participar dentro de la nueva ley, pues dentro del Código Fiscal ya se tienen contempladas las deducciones por previsión social, por lo que es más fácil usar este tipo de mecanismos directos antes que los beneficios fiscales que otorga la ley de ayuda alimentaria, que son similares a los del Código Fiscal.

Hay aspectos que no se tienen contemplados, por ejemplo, si son válidas o no dentro de la norma las tarjetas de prepago de empresas que prestan el servicio de vales que trabajan con marcas internacionales, como en el caso de la tarjeta de Sí Vale, que tiene la marca internacional MasterCard.

Se ha cuestionado su validez dentro de la norma, pero la realidad es que ni la Ley Federal del Trabajo ni La Ley del Impuesto Sobre la Renta ni la de ayuda alimentaria lo prohíben y si lo damos es porque existen clientes en la frontera o que salen de viaje de trabajo y compran su despensa del lado estadounidense y es en estas tarjetas donde les depositan su prestación , argumentó Piña.

Sí Vale tiene 2.5 millones de tarjetas de prepago, de las cuales sólo 10,000 son de ayuda alimentaria y el resto son de vales de gasolina, programas de lealtad y para otras prestaciones, colocadas en 4,500 empresas.

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