Los pronósticos de crecimiento de una economía por parte del sector privado guían estrategias de inversión. De su objetividad depende que ganen los clientes y el banco, la correduría o la Casa de Bolsa que los elabora.

Se puede entender que en los últimos años, tras la crisis financiera mundial, la tarea del pronosticador sea una de las más difíciles, por la serie de variables inesperadas que se han presentado y cambiaron y cambian el rumbo de la trayectoria económica.

Pero un exacerbado optimismo puede generar frustración, desilusión y ansiedad por parte de los clientes, que son los que, al final, siguen las estrategias recomendadas por los pronosticadores.

Entrevistado por El Economista, el director de Análisis de Vector Casa de Bolsa, Rodolfo Navarrete, explica que este año el punto de partida de los pronósticos del gobierno y de algunas corredurías internacionales fue la sobrevaloración de los efectos positivos de las reformas económicas.

Nosotros advertimos en todo momento que este tipo de cambios son positivos para la economía, pero sólo en el mediano y largo plazo. Antes se detienen las inversiones en espera de reglas claras , dice.

Vector Casa de Bolsa es uno de los dos pronosticadores del sector privado que acertó en sus previsiones acerca del desempeño económico del año 2013, con sólo un par de ajustes que llevaron a dejar su proyección en 1.1%, en diciembre, cuando incluso el consenso del mercado y el gobierno lo traían en 1.2 por ciento.

La diferencia es mínima, de apenas una décima. Pero el trayecto hacia el pronóstico final fue menos cambiante en el caso de Vector, dos veces, con respecto al de la Secretaría de Hacienda, con cuatro ajustes a la baja en sus previsiones.

¿El número importa?

Economistas de Bank of America Merrill Lynch y Barclays consignan que el contexto económico global ha presentado variables difíciles de prever en los análisis, lo que ha sido una clara dificultad para el caso de México, Estados Unidos, Brasil y el mundo.

Desde el punto de vista del economista en jefe para México de Barclays, Marco Oviedo, cuando se generan altas expectativas, a partir de las previsiones oficiales, se presenta cierta frustración y ansiedad . Barclays inició su pronóstico de crecimiento el año pasado en 3.5% para el 2013 y tuvo que corregirlo en varias ocasiones.

Por su parte, el economista en jefe para México del Bank of America Merrill Lynch, Carlos Capistrán, refiere que en reciente encuentro con inversionistas globales, un empresario europeo comentó que incluso una expansión de 2%, como la esperada ahora mismo para México, es competitiva, viendo el contexto regional, es decir, el de la eurozona.

BofA resultó el grupo financiero más mesurado en sus expectativas de arranque del año pasado en el PIB, cuando estimaba que había elementos para esperar un crecimiento de 2.9 por ciento.

El área de Análisis económico de Merrill Lynch resultó el más acertado para pronosticar oportunamente la recesión de Estados Unidos en el 2009.