El gobierno y el Banco de Japón (BoJ) reafirmaron su disposición a tomar medidas ante la reciente volatilidad en los mercados de divisas, que ha causado un alza sostenida del yen frente al dólar, una evolución perjudicial para la economía nipona.

Los responsables del Ministerio de Finanzas y del banco central nipón celebraron una reunión para analizar la situación del mercado de divisas, en una nueva jornada en la que el billete verde llegó a cotizarse momentáneamente en la zona alta de los 99 yenes.

Ésta es la segunda alza registrada esta semana, debido a las crecientes expectativas de que la Reserva Federal estadounidense (Fed) retrasará el alza de tasas de interés.

Estamos vigilando el mercado con mucha atención en todo momento y tomaremos medidas, si es necesario, para aliviar la presión del yen en caso de movimientos especulativos , dijo el viceministro de Finanzas, Masatsugu Asakawa, en declaraciones a los medios nipones tras la reunión.

Reuniones extraordinarias

Los responsables del BoJ y del Ministerio de Finanzas han mantenido reuniones mensuales desde el pasado marzo para analizar las evoluciones del mercado de divisas.

Sin embargo, ante la fuerte volatilidad, en este mes se han llevado a cabo dos reuniones.

La fortaleza del yen supone un lastre para el sector exportador nipón, ya que reduce sus ingresos al repatriarlos y hace a las empresas japonesas menos competitivas en el exterior.

Esta tendencia pesó en una jornada más sobre la Bolsa de Tokio, en la que el principal indicador, el Nikkei, cerró con un retroceso de 259,63 puntos, es decir, alrededor de 1.55%, para situarse en las 16,486.01 unidades.

El segundo indicador, el Topix, perdió 18.76 puntos, es decir, 1.43%, con lo que se posicionó en las 1,292.37 unidades.

Desde que se ejecutó el referéndum británico el 23 de junio, la divisa japonesa ha manifestado constantes presiones alcistas, ya que muchos inversionistas se han refugiado en el yen, lo que ha encendido los focos rojos en la economía asiática.