Madrid.- Los jefes de gobierno de España e Italia, Mariano Rajoy y Mario Monti, volvieron a rechazar el jueves todo plan de "rescate" de sus países, limitándose a afirmar que examinarán las medidas planteadas a nivel europeo para ayudar a resolver la crisis de la deuda que sacude a sus países.

Ambos aplaudieron asimismo las palabras pronunciadas poco antes por el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, que sin embargo habían hecho caer las bolsas por la decepción de unos inversores que esperaban una acción inmediata de la institución comprando deuda española e italiana.

Los dos dirigentes volvieron a insistir también en la necesidad de aplicar rápidamente las decisiones de la cumbre europea de junio -que incluyeron una unión bancaria y una unión fiscal, así como medidas para estimular el crecimiento- con el fin de estabilizar la zona euro.

"Ayudas como un 'bail out' en el caso de Italia no va a haber pero acciones de acompañamiento para evitar primas de riesgo excesivas que cuestan caro al país que emite deuda (...) las tendremos que analizar", afirmó Monti en una rueda de prensa conjunta al término de una reunión en Madrid.

"En este momento no creo que sea necesario, pero tendremos que ver cuáles son esos instrumentos", agregó.

Las declaraciones de Draghi, que subordinó una posible ayuda a una petición oficial por parte de los países en dificultades, no sólo habían llevado a las bolsas de Madrid y Milán a perder 5.16% y 4.64% respectivamente, sino que volvieron a disparar las primas de riesgo de ambos países.

"Veo que el BCE está resaltando que va a cumplir con los objetivos (de la cumbre europea de junio), hay algunos puntos que objetivamente son muy significativos y que merecen un análisis", afirmó Monti, "Los mercados actúan inmediatamente y tal vez no hayan analizado todos los datos", agregó.

Rajoy fue más lejos, calificando de "muy positivo" el anuncio de Draghi.

"Hay un dato muy positivo: la afirmación que ha hecho de que puede llevar a cabo operaciones indirectas en el mercado secundario (de deuda) y medidas no convencionales que se irán diseñando", afirmó.

"Vamos a ver cuáles son esas medidas", agregó el jefe del ejecutivo español, que se negó a responder a las insistentes preguntas sobre una eventual petición de rescate por parte de su país.

En un esfuerzo por mostrarse tranquilizadores, tanto Rajoy como Monti subrayaron las importantes medidas de ajuste que están llevando a cabo sus gobiernos e insistieron en la necesidad de una acción a nivel europeo para salir de la crisis.

"La solución solamente puede venir si todos nosotros hacemos bien y rápidamente los deberes en nuestra propia casa", dijo Monti. "Y en nuestra casa común, en la Unión Europea, en el ámbito de las políticas comunitarias", agregó.

"Es muy importante acelerar lo más posible las distintas iniciativas de crecimiento", subrayó.

Rajoy destacó que el consejo europeo de junio "fue de los más importantes que tuvieron lugar en Europa en los últimos años".

"Se habló de unión bancaria, de unión fiscal, de la irreversibilidad del euro y ambos países queremos, deseamos y trabajaremos para que esas medidas se concreten a la mayor brevedad posible", afirmó.

"Salimos muy contentos, ahora lo que queremos es que esto se desarrolle y se haga a la mayor celeridad posible", insistió.

klm