El tipo de cambio flexible, la fortaleza del sector manufacturero, la solidez de sus cuentas externas y el importante saldo de reservas internacionales han sido determinantes para la confianza de los inversionistas en México.

Por ello, la tenencia de bonos gubernamentales en manos de extranjeros no es de corto plazo, ha permanecido ahí pese a la volatilidad internacional y nos habla de la confianza que se ha ganado México, afirmó el presidente y director general del Grupo Financiero Barclays en el país, Raúl Martínez Ostos.

Las transacciones exitosas que han realizado el gobierno y Pemex (en el arranque del año) validan la relevancia de México en el mercado y prueban que su atractivo no se trata de una moda. Su solidez macro está ahí. México se ha ganado la confianza de los inversionistas y analistas porque tiene cimientos sólidos para avanzar , abundó.

Detalló que el tipo de cambio flexible, la fortaleza del sector manufacturero, la solidez de sus cuentas externas y el importante saldo de reservas internacionales son determinantes para la confianza de los inversionistas.

A diferencia de 1994 o 1995, explicó, hoy los inversionistas son fondos de pensiones que vienen de Asia y Europa atraídos por el diferencial de las tasas de interés. Y no se han ido en los periodos de volatilidad internacional que se han experimentado en los últimos meses, insistió.

En conferencia de prensa, para presentar las expectativas anuales de la firma, el banquero apoyó sus observaciones en las previsiones del economista en jefe para México, Marco Oviedo, quien anticipó que el grupo espera una expansión del PIB nacional de 3.5% este año. Este dato incorpora una corrección a la alza de medio punto con respecto a su panorama de diciembre pasado.

El economista argumentó que este pronóstico no incluye el impacto positivo que traería consigo la aprobación de reformas como la fiscal o la energética, en cuyo caso podría elevarse hasta 5.5% el incremento del PIB. Comentó que hay condiciones internas para soportar la volatilidad proveniente del exterior y reconoció que el mayor de los riesgos para el país es político y tiene que ver con la posibilidad de que se empantanen las discusiones para las reformas.

De acuerdo con el economista, en Barclays tienen claro que la eventual aprobación de reformas estructurales no solucionará de la noche a la mañana el limitado empleo formal que genera la economía ni su bajo crecimiento.

Pero reconoce que el momento de cambios está haciendo más atractivo al país a nivel regional, sobre todo porque ha ganado ya competitividad y puede potenciarse.

Colocaciones más recientes

  • 23 de enero. Petróleos Mexicanos colocó un bono a 10 años por 2,000 millones de dólares, con un rendimiento de 3.533%, el costo más bajo en la historia de la paraestatal.
  • 7 de enero. México completó una reapertura de su bono al 2044 por 1,500 millones de dólares con un rendimiento de 4.19%, lo que representa el menor costo de financiamiento en la historia del país para bonos a 30 años.

Escenarios fiscales

IVA SOBRE ALIMENTOS PROCESADOS DARÍA 0.7% DEL PIB

Marco Oviedo, economista de Barclays, presentó los escenarios de recaudación ante supuestos para la reforma fiscal. Dijo que aplicar un IVA de 16% sobre alimentos procesados podría arrojar entre 0.7 puntos del PIB y un punto adicional a la recaudación.

Descartó que se extienda el gravamen a medicinas, pues el gobierno también la distribuye y no tendría sentido porque lo que ingresaría por un lado lo perdería por el otro.

Si la idea es incrementar en dos puntos del PIB la recaudación, estimó, tendrían que mejorar la fiscalización vía ISR y la recaudación del Predial.

Los cambios expuestos, finalizó, tendrían que venir acompañados de mecanismos de compensación para proteger a los que menos tienen y una alternativa estaría en el proyecto de seguridad social universal.

yolanda.morales@eleconomista.mx