Los efectos de la reforma fiscal en los precios al consumidor parecen haberse materializado en la primera mitad de enero, ante el dato de inflación de la primera quincena de febrero que se ubicó abajo de lo esperado, consideraron analistas de Banamex Citi, Invex Análisis y de Bx+.

Y es que este lunes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó que en la primera quincena de febrero la inflación tuvo un repunte de 0.12% respecto al periodo inmediato anterior, al igual que la subyacente.

Estas cifras se encuentra por debajo de lo que estimaba en consenso de 0.19% en la inflación general y de 0.22% en la subyacente.

El coordinador de Estudios Económicos y Sociales de Banamex-Citi, Arturo Vieyra, refiere que en general sorprende positivamente la tendencia descendente más acentuada de la inflación anual.

Ello, destaca, apoya la percepción de que los impactos de los recientes cambios fiscales ya se materializaron casi totalmente en la primera mitad de enero, por lo que mantenemos nuestra expectativa de inflación para finales del año en 4.15% para la general .

Para Invex Análisis, los resultados de la inflación en la primera quincena de febrero fueron consecuencia de la desaceleración de los precios energéticos y de bebidas y alimentos.

Precisa que la inflación de enero reflejó la entrada en vigor de los nuevos impuestos para bebidas y alimentos de alto contenido calórico, así como un incremento único a la gasolina, lo que provocó una distorsión temporal en la tendencia inflacionaria.

De ahí, subraya, la desaceleración del indicador corrobora la teoría que los efectos derivados de la reforma fiscal pueden ser pasajeros y que no provoquen efectos de segundo grado.

Considera que para el inicio de este año, dado que la recuperación del consumo aún no se consolida, podrían observarse ajustes a la baja en datos de ventas al menudeo.

Sin embargo, expone que conforme se dé un mayor crecimiento en el sector industrial estadounidense, considerablemente correlacionado, en México se observará un repunte del empleo, masa salarial y por lo tanto el consumo, aunque esto será hacia la segunda parte del año.

De momento y sin un deterioro, más que temporal de las expectativas de inflación, esperamos que esta retroceda hacia 4.0% para el cierre del año y sin que la brecha del producto sea positiva y genere más presiones inflacionarias , manifiesta.

En tanto, Isaac Velasco, analista económico del Grupo Financiero Ve por más (Bx+), refiere que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) medido de manera quincenal acumula dos periodos con crecimientos inferiores a lo estimado por el consenso.

Ello, destaca, señalando que el impacto de la reforma fiscal y las limitadas presiones por parte de la demanda mantendrán la inflación controlada en lo que resta del año .

De hecho, espera que en el segundo trimestre la inflación en cifras anuales pueda ubicarse por debajo de 4.0%, debido a la ausencia de presiones derivada de una baja demanda y a que no ha habido presiones al alza en agropecuarios de manera generalizada.

Dada la dinámica actual, agrega, el impacto de los cambios en precios por incremento de impuestos podría estar acotado a lo observado en enero, ya que las primeras cifras de febrero no muestran contaminación hacia otros subindicadores del INPC.

Por ello, dice, consideramos que los riesgos al alza para la inflación disminuyen con respecto a lo que comentamos en nuestra publicación sobre las minutas de Banco de México. Mantenemos un pronóstico de cierre de año de 4.2 por ciento .

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