Durante diciembre del 2014, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) aumentó 4.08% a tasa anual, variación menor a la registrada el mes previo 4.17%, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

A pesar de que esta variable macroeconómica dibujó una tendencia de desaceleración en el corto plazo, aún se encuentra por arriba del límite superior del rango objetivo del Banco de México (3.0% +/-1.0%); lleva en esta situación seis meses consecutivos.

El incremento de la inflación general derivó del comportamiento al alza de tres rubros: Alimentos, bebidas y tabaco, pecuarios y energéticos. Juntos contribuyeron en puntos porcentuales con 54.7% del total.

Al considerar el cierre de año de la última década, el ascenso de 4.08% sólo estuvo por debajo del 2008 (6.53%) y del 2010 (4.40 por ciento).

El índice subyacente, que excluye los precios más volátiles, mostró un crecimiento anual de 3.24% en el último mes del 2014, menor en 0.10 puntos porcentuales en relación a noviembre pasado. A su interior, los subíndices de las mercancías y de los servicios avanzaron 3.50 y 3.03%, respectivamente.

Mientras el índice no subyacente aumentó a tasa anual 6.70%, cuando el mes previo fue de 6.78%; dentro de éste, los productos agropecuarios subieron 8.61% y los precios de los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno en 5.55 por ciento.

Según la clasificación del consumo individual por finalidades, las principales elevaciones anuales de los subíndices que integran el INPC fueron restaurantes y hoteles (6.67%), alimentos y bebidas no alcohólicas (6.64%), bebidas alcohólicas y tabaco (6.06%) y transporte (4.46%); únicamente el apartado de comunicaciones mostró una caída (6.77 por ciento).

Jitomate pega en los bolsillos del consumidor

En términos mensuales, el INPC creció 0.49% en diciembre del año pasado, nivel menor al exhibido el mes previo (0.81%); el jitomate incidió sobre la inflación general con alrededor de dos quintas partes, cuyo crecimiento mensual fue de 41.09 por ciento.

Otros genéricos que contribuyeron, en puntos porcentuales, en el ascenso de 0.49% para el último mes del año, fueron carne de res (tasa mensual de 1.97%), servicios turísticos en paquete (9.21%) y transporte aéreo (18.45%); estos productos, más el jitomate, participaron con 66.1% del total.

Las variaciones negativas de precios de los principales genéricos que destacaron por su incidencia se mostraron en el servicio de telefonía móvil (5.58%) y en la cebolla (16.86%); ambos aportaron, a la baja, 10.4 puntos base.

La dinámica mensual de los componentes subyacente y no subyacente fue de 0.23 y 1.28%, donde sus contribuciones a la inflación general se ubicaron en 0.175 y 0.315 puntos porcentuales, respectivamente.

Las principales localidades que observaron las mayores variaciones mensuales fueron Tlaxcala (1.00%), Tehuantepec (0.94%) y Veracruz (0.84%); el descenso más pronunciado se manifestó en Ciudad Acuña (0.42 por ciento).

Para Joan Enric Domene, analista de Invex, la desaceleración de los precios en diciembre respondió a una menor inflación subyacente y no subyacente. Asimismo, una desaceleración de los precios energéticos, debido a la homologación fronteriza de las gasolinas con Estados Unidos, contrarrestó la presión en los precios agropecuarios, que mostraron un incremento mensual de 3.32 por ciento.

La volatilidad de los precios agropecuarios se ha mantenido durante la mayor parte de la segunda mitad del año y supone un riesgo a la inflación de cara al inicio del 2015.

El especialista advirtió que la persistente depreciación del peso podría generar presiones inflacionarias, por lo que espera que el banco central se mantenga atento a la evolución de este riesgo potencial, aunque descarta, de momento, algún cambio en la política monetaria.

Lo anterior se debe a que el escenario para el comienzo del 2015 se mantiene sin presiones inflacionarias y, a su vez, el efecto base propiciará una desaceleración notable en enero; otro punto importante fue la caída de precios en telecomunicaciones, tras la reducción de tarifas de telefonía de larga distancia e internet, que supone un riesgo a la baja para la inflación.

Su expectativa de inflación general al cierre del 2015 se ubica en 3.75 por ciento.

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