Contrario a lo que esperaba el mercado, la inflación se aceleró en la primera quincena de junio al mayor nivel que se ha registrado desde hace más de dos décadas, de acuerdo con los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En la primera mitad de junio, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) reportó un avance quincenal de 0.49%, lo que significó que, en comparación con el mismo periodo del año pasado, los precios se encarecieron 7.88 por ciento.

Con ello, la inflación sorprendió al mercado, que esperaba una desaceleración desde el dato de 7.72% de la segunda quincena de mayo. Además, es el mayor registro para cualquier quincena desde la primera mitad de enero del 2001, cuando el INPC mostró una tasa anual de 8.37 por ciento.

“Es preocupante. Bateó todas las expectativas, fue un dato claramente por arriba de lo que se esperaba. Esto genera preocupación de que la inflación pueda alcanzar niveles, incluso, de 8.00%, ya estamos muy cerca de ese número”, advirtió Jessica Roldán, economista en jefe de Finamex, donde esperan que a partir de septiembre la inflación empiece a desacelerar de manera gradual.

La última vez que la inflación estuvo en un nivel de 8.00% fue en la primera quincena de enero del 2001. Luego, empezó a bajar paulatinamente hacia menores niveles y, a finales de ese año, logró ubicarse dentro del rango objetivo del Banco de México (Banxico) de 3% +/-1 punto porcentual.

“El dato de junio es evidencia de que las presiones inflacionarias no han cedido y, de continuar durante los siguientes meses, es altamente probable que las previsiones de inflación hacia el cierre del año se sigan revisando al alza”, dijo por su parte Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base.

En las últimas semanas, diferentes instituciones han revisado al alza su estimado de inflación para el cierre de año, a la vez de que han recortado los pronósticos de crecimiento para México. En este sentido, la más resiente Encuesta Citibanamex de Expectativas arrojó que los precios cerrarán con un avance de 7.00%, mientras que el PIB crecería 1.8 por ciento.

Disrupciones siguen presionando a las mercancías

Al interior del informe del Inegi se observó que la mayor presión para la inflación provino del índice subyacente, el cual elimina de su cálculo los bienes y servicios con precios más volátiles, y en el cual Banxico centra su atención para sus decisiones de política monetaria.

La inflación subyacente se ubicó en 7.47% anual; a su interior, las mercancías se encarecieron 9.85%, principalmente por un incremento de 11.71% en los precios de los alimentos, bebidas y tabaco; mientras que las mercancías no alimenticias aumentaron 7.80 por ciento.

En el caso de los servicios, la inflación que se reportó fue de 4.77% anual. La vivienda se encareció en 2.97%, mientras que la educación 3.31% y otros servicios 6.64% a tasa anual.

“La parte de mercancías fue la que vino mucho peor a la que se esperaba. Esto continúa señalando las presiones de costos, de cuellos de botellas, afectaciones en las cadenas de suministro, todo esto sigue latente y se refleja en la situación de los precios”, señaló Jessica Roldán.

En el caso del índice no subyacente, el incremento anual fue de 9.13 por ciento. Dentro de este rubro, la mayor presión vino de los productos agropecuarios, que incrementaron su precio en 14.31%, en promedio, a nivel nacional. Aquí, los productos pecuarios se encarecieron 15.12% mientras que las frutas y verduras 13.29 por ciento.

Los energéticos y tarifas de gobierno, por su parte, mostraron un aumento de 5.15% anual. Los energéticos son los que aumentaron más, en 5.84%, mientras que las tarifas en 3.51 por ciento.

Papa y pollo, pegaron a la quincena

La papa y el pollo fueron los productos que tuvieron un mayor impacto en la inflación general en la quincena. El primero de ellos, presentó un aumento de 16.79% en comparación con la quincena previa, mientras que el pollo encareció en 2.28 por ciento.

“Este último se ha dado por un brote de gripe aviar en Estados Unidos y es de especial atención, pues las presiones continúan y podrían impactar a otros productos de alto consumo como el huevo”, destacó Marcos Daniel Arias, analista de Monex.

Le siguieron la electricidad, con un aumento de 2.59%, así como los refrescos envasados, con 1.13%, esto luego de que se diera a conocer los incrementos de estas bebidas a inicios del mes.

ana.martinez@eleconomista.mx