La i nfla ción de enero llegó a niveles no vistos en 18 años, al incorporarse el efecto de la liberalización del precio de la gasolina y el gas LP.

Según información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró una variación mensual de 1.70%, que resultó la más alta para un periodo similar, desde 1999, cuando fue de 2.53 por ciento.

En el registro anual, la inflación rebasó el límite permisible del objetivo fijado por el Banco de México (Banxico), al ubicarse en 4.72 por ciento.

Esto significa que por primera vez desde enero del 2002, la variación anual de los precios se desvió del límite permisible en la meta permanente de inflación del Banxico, que es de 3% con un rango de variabilidad de 2 a 4 por ciento.

De acuerdo con los datos duros, divulgados por el Inegi, el shock inflacionario de enero fue impulsado por la variación de 12.67% mensual que tuvieron los precios de energéticos, que resultó la mayor aportación a la trayectoria inflacionaria entre los nueve subgrupos que toma en cuenta el instituto para hacer la medición.

Imposible de compensar

El alza del precio de la gasolina de alto octanaje fue de 21.3% mensual; mientras que el de la gasolina de bajo octanaje fue de 16.81% y el del gas doméstico LP de 17.85%, fluctuaciones con tal impacto en el presupuesto familiar mexicano y en la medición que no pudieron ser contrarrestadas por las caídas en los precios de los alimentos que, en otro momento, habrían provocado una inflexión importante.

Los precios agropecuarios cayeron 0.88%, ante el descenso de precios de frutas y verduras.

Entre los productos con mayores descensos en el registro de enero, se encuentran: el jitomate (-35.39%); el tomate verde (- 12.33%); el chile serrano (-12.68%) y el chile poblano (15.88 por ciento).

De acuerdo con analistas de Scotiabank, la variación en la inflación anual da inicio a un periodo temporal de inestabilidad en la determinación de los precios de mercado, que deberá ser neutralizada con el adecuado manejo de los instrumentos de política monetaria, en asociación con una política económica que incentive la producción y fortalezca la economía .

Subyacente, el impacto ?del dólar

En el reporte, el Inegi informó que la inflación subyacente anual registró un tercer repunte consecutivo, para ubicarse en 3.84 por ciento.

El propio Banxico ha explicado en sus minutas que esta medición capta el impacto de la depreciación del peso frente al dólar, específicamente en el rubro de mercancías, e incorpora los precios no volátiles, como alimentos procesados, bebidas y tabaco .

Los datos del Inegi lo confirman: los precios de mercancías alcanzaron una variación anual de 4.75% en enero, mientras que los de servicios registraron una fluctuación a 12 meses, de 3.07 por ciento.

De acuerdo con Eduardo González, analista en Citibanamex, los precios de las mercancías siguen al alza, al parecer incluidos por la depreciación del peso .

Llegará a 5.7%

De acuerdo con los analistas del equipo que dirige Gabriel Casillas en Grupo Financiero Banorte, hacia adelante la inflación se verá afectada por el incremento y la liberalización de los precios de la gasolina, el mayor traspaso de la depreciación del tipo de cambio a precios y el impacto del incremento del salario mínimo sobre la inflación.

En GF Banorte prevén que el INPC cerrará el año con una variación de 5.7 por ciento. De validarse este pronóstico, en el 2017 se alcanzaría la inflación más alta desde el 2001 y con ello quedaría rebasada la proyección del Banxico, pues en la homologación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) del 2014, se presentó una variación en la tendencia de los precios generales de 4.67% anual.

Para Citibanamex, el pronóstico de inflación para todo el 2017 se mantiene en 5.2% pero con riesgos al alza, pues prevén que persista el efecto de la depreciación del peso frente al dólar y el incremento de los precios de energéticos.

En su reporte, Invex Banco considera que aumentaron los riesgos de que la depreciación del peso y El aumento internacional del precio de gasolinas tengan una incidencia mayor a la estimada y ven probable que la inflación se acelere por encima de 5.0% durante gran parte del año.

El dólar siguió presionando

Analistas como Guillermo Aboumrad, director de Estrategia de Mercados en Finamex Casa de Bolsa, y Alberto Ramos, analista para América Latina en Goldman Sachs, advierten que es claro el impacto de la depreciación del tipo de cambio y del alza de las materias primas en dólares.

Mapeo inflacionario

El Inegi identificó a las localidades con variaciones extremas que forman parte de la medición. Están con las variaciones más altas o por arriba de la inflación general: Ciudad Acuña, Coahuila (3.60%); Matamoros, Tamaulipas (3.55%); Torreón, Coahuila (3.08%), y Jacona, Michoacán (2.78 por ciento).

Mientras, entre las que registraron las más bajas variaciones están Tehuantepec, Oaxaca (0.79%); Acapulco, Guerrero (0.85%), y Tapachula, Chiapas (0.98 por ciento).

Cabe destacar que es la primera vez, en casi dos años, que en el radar de localidades con precios debajo de la inflación nacional no se registran caídas en la medición.

Aumenta brecha entre ciudades

En los últimos años, la brecha de la dinámica de los precios al consumidor en las ciudades del país cada vez es más amplía. Al considerar la variación anual de este índice en enero, de las 46 urbes que abarca el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, se observa que en el 2017 la distancia entre la tasa más alta y la más baja fue de 5.2 puntos porcentuales (Ciudad Acuña con 8.19%, frente a Tehuantepec con 2.96%); en el 2014 la diferencia fue de 2.2 puntos (Córdoba con 5.37% y Cuernavaca con 3.17 por ciento).

Durante el primer mes del año, en Ciudad Acuña, territorio con la mayor inflación, las cotizaciones de los objetos de gasto que más aumentaron, en relación con el registro de igual periodo del 2016, fueron: limón (94.76%), aguacate (75.05%), gasolina de bajo octanaje (70.35%), gasolina de alto octanaje (62.92%), focos (31.39%) y medicamentos para diabetes (29.29%), mientras las disminuciones más pronunciadas se mostraron en: pepino (37.76%), jitomate (33.67%), chile serrano (32.36%), tomate verde (31.70%), calabacita (30.94%) y chícharo (27.20 por ciento).

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