El incremento en los precios de los energéticos impulsó a la inflación en la primera mitad de febrero, la cual se ubicó en 3.84% anual desde 3.74% de la quincena pasada, de acuerdo con la información divulgada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Con ello, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró su nivel más alto desde la segunda quincena de octubre del año pasado, cuando se ubicó en 4.09 por ciento. Si bien la inflación se aceleró, continuó dentro del rango objetivo de Banco de México (Banxico) de 3% +/- 1 punto porcentual.

En su comparación quincenal, el INPC mostró un avance de 0.23%, menor al incremento de la quincena previa de 0.50 por ciento.

El resultado anual quedó ligeramente por debajo de las expectativas del mercado. De acuerdo con un sondeo realizado por Reuters, los especialistas esperaban que la inflación se acelerara a 3.88% como consecuencia del incremento en los precios de los energéticos.

En la primera mitad de febrero, los precios de los energéticos —que conforman el rubro de la inflación no subyacente— se aceleraron 6.22% en comparación anual, el nivel más alto desde la segunda quincena de abril del 2019, cuando se ubicaron en 8.48 por ciento.

“La aceleración se originó en el índice no subyacente —que es volátil—, en especial en los energéticos que reflejan el rebote en los precios internacionales del petróleo, mientras que los bienes agropecuarios se moderaron de nuevo”, indicó Alejandro Saldaña, subdirector de Análisis Económico de Ve por Más (Bx+).

En el último mes, el precio internacional del petróleo ha presentado incrementos tras la caída que sufrió en el 2020 a causa del impacto del Covid-19. Esta situación ha hecho que se vean aumentos en los precios de las gasolinas y el gas LP.

“En el corto plazo se espera que las presiones inflacionarias se concentren en los energéticos, luego de que la tormenta invernal al sur de Estados Unidos y México ocasionó disrupciones en el suministro de gas doméstico”, indicó Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base.

En tanto, las tarifas autorizadas por el gobierno mostraron un incremento anual de 2.49 por ciento.

El rubro de agropecuarios —también dentro del índice no subyacente— mostró un aumento de 2.14% en el periodo. Dentro de éste, si bien se registró una disminución de 5.40% en las frutas y verduras, los productos pecuarios aumentaron 8.74 por ciento.

Subyacente se mantiene estable

En el caso de la inflación subyacente, que elimina de su cálculo los bienes y servicios con precios más volátiles, registró una tasa anual de 3.84%, lo que analistas consideraron como estable; no obstante, destacaron que al interior de ésta se encuentran resultados mixtos.

“La inflación anual subyacente, que todavía reflejó distorsiones por la pandemia, se mantuvo sin cambios, pero en niveles elevados y con un comportamiento mixto al interior”, dijo Alejandro Saldaña.

En el rubro de mercancías se presentó un incremento anual de 5.48%, lo cual se explicó por los aumentos de 6.33% en los alimentos, bebidas y tabacos, mientras que las mercancías no alimenticias aumentaron sus precios en 4.56 por ciento.

Los servicios, por su parte, mostraron una tasa anual de 2.06%, ello por los aumentos de 1.86% en los servicios de vivienda, mientras que en educación se mostró un incremento de 1.20% y en otros servicios de 3.72 por ciento.

Prevén más recortes

Los analistas consultados consideraron que Banxico aún podría hacer otros dos recortes este año en la tasa de interés de referencia, la cual se encuentra en 4.00%, luego de la baja más reciente, hace tres semanas. En este sentido, prevén que la tasa cierre en 3.50 por ciento.

“Las recientes presiones inflacionarias relacionadas con la dinámica que se observa en el mercado de materias primas, particularmente en el precio de los energéticos, podría ocasionar que algunos miembros muestren mayor cautela en las próximas reuniones, pero por ahora se mantiene la expectativa de dos recortes adicionales de 25 puntos base a la tasa de interés, finalizando el 2021 en 3.50%”, dijo Gabriela Siller.

Por su parte, analistas de Banorte reconocieron que el margen para que se generen más recortes “podría estar cerrándose más pronto de lo anticipado” ante las últimas presiones inflacionarias. 

ana.martinez@eleconomista.mx