Cuando a la desarrolladora de vivienda Homex la invitaron a construir celdas en el penal de las Islas Marías, sus directivos no imaginaron que se convertiría en un negocio que generaría una nueva división dentro de la compañía, con perspectiva de crecimiento fuera de México.

Los moldes para hacer casas y cárceles son los mismos y, si tenemos el expertise en la construcción, por qué no edificar los penales , afirma ontesta Eustaquio de Nicolás, presidente de Homex.

La población penitenciaria crece y existen al rededor de 50,000 presos federales que tienen que salir de cárceles estatales, y además existe un fondo de 12,000 millones de pesos para atender este sector, comenta el directivo de la empresa fundada en Culiacán, Sinaloa.

Existen muchos penales estatales que se tienen que renovar y el mercado es creciente , añade el representante de la compañía que comenzó el año pasado la construcción de dos penales federales, en Morelos y Chiapas, que representarán una inversión de 10,600 millones de pesos.

Eustaquio de Nicolás destaca que las oportunidades en ese nuevo nicho son enormes y que para la edificación de uno de los centros de readaptación contarán con el financiamiento de Banobras, Banorte y Banamex, y para el otro tendrán recursos también del banco de desarrollo y Santander. Las cárceles son un buen negocio, dice Aloso García Tames, director de crédito privado de Banamex. Tendremos créditos ahora por más de 3,000 millones de pesos, pero es un rubro que tiene que crecer , añade el empresario.

Homex tiene la concesión del gobierno federal para construir y operar durante 20 años las penitenciarías, en las que cobrará por la edificación de las mismas, mantenimiento y operación de el servicio de comida y lavandería.

EXPORTAR CONOCIMIENTO

El Presidente de Homex detalla que para ofrecer los servicios, contará con alianzas estratégicas, incluso recuerda que para los trabajos de los dos penales que construirá contrató a Carlos Domingo Maldonado, que fue Ministro de Justicia en Chile y responsable del desarrollo del sistema penitenciario en esa nación.

A raíz de su incursión en el sector de la construcción de centros de readaptación social, a Homex le llegaron ofertas de otras naciones. Eustaquio de Nicolás detalla que analizan por invitación del gobierno de Colombia desarrollar proyectos en aquella nación. Todavía no terminamos los de México y ya nos están invitando a varios países a desarrollar proyectos similares , explica el fundador de la empresa que nació en 1989. También, añade, existen acercamientos con autoridades de Honduras y Chile para el desarrollo de sistemas similares al que se tiene en México.

BMV

A disgusto

A Eustaquio de Nicolás no le gusta el precio de su acción en la Bolsa Mexicana de Valores. Expone que los analistas no han entendido el tema de flujo de efectivo por la operación de las cárceles. La empresa recibirá por sus servicios de mantenimiento y construcción más de 2,000 millones de pesos anuales, durante dos décadas.

Fuimos asignados para construir y operar por un periodo de 20 años dos centros penitenciarios federales, con un valor de 10,600 millones de pesos, los cuales serán una fuente permanente de ingresos , indicó la empresa a la BMV en su reporte financiero del cuarto trimestre del 2011.

Los proyectos que comenzaron a finales del año pasado serán registrados en los ingresos del primer trimestre del 2012.

50,000 presos federales están viviendo en penales de gobiernos locales y serán reubicados.

12,000 millones de pesos anunció el presidente Felipe Calderón que se invertirán en cárceles.

20 años, tendrá de concesión la empresa para dar mantenimiento y servicios de comida.

EN EL MUNDO

Esquemas de prisiones privadas en el exterior.

Existen naciones que tienen más experiencia que México en el tema carcelario. Algunas fórmulas han dado resultados, otras están aún en crecimiento y otras han fracasado.

México y sus inicios, ?el primer proyecto fue estatal

El Centro de Reclusión Estatal de Ciudad Valles, en San Luis Potosí, fue el gran proyecto bajo el esquema público-privado. La obra que se terminó en el 2010 fue construida con financiamiento del Banco Interacciones y la participación de Ingenieros Civiles Asociados, La Nacional y La Peninsular.

Se edificó en un terreno de 99,000 metros cuadrados, con una construcción de 66,000 metros cuadrados y tiene una capacidad para albergar a 500 internos hombres y 27 mujeres. La penitenciaría estatal tuvo una inversión de 1,200 millones de pesos. Fue construida bajo el esquema de Proyecto de Prestación de Servicios. El desarrollo fue totalmente privado y el gobierno se comprometió a pagar en el tiempo un esquema de rentas y cobrar la obra al final de 30 años.

Reino Unido, Inglaterra, la primera nación ?europea con cárceles privadas.

La primera cárcel manejada por los empresarios fue abierta en Inglaterra en 1992, país que tiene más de 12 prisiones privadas. Bronzefield Prision es la única para mujeres en Europa, pero también tiene fracasos: Ashfield Prison, un centro para menores, tuvo que regresar a manos del gobierno inglés.

Estados Unidos, en Estados Unidos operan más de 270 correccionales privadas.

Las prisiones privadas tienen una gran historia en Estados Unidos. La famosa prisión de San Quintín estuvo en manos privadas y después pasó al gobierno. Las instalaciones privadas en Estados Unidos operan más de 270 correccionales, que pueden atender a más de 99,000 personas.

Israel?, el esquema no funcionó, el Estado judío probó la participación privada y no le gustó.

En el 2004, la ley de aquel país permitió que se establecieran cárceles privadas.

La motivación principal del Estado judío fue recortar gasto y pagó 50 dólares por día a los privados por cada prisionero. Sin embargo, en el 2005 se demostró que se violaban los derechos humanos de algunos internos, ya que los privados reducían costos y se declaró que era anticonstitucional las operaciones privadas.