El primer ministro griego, Georgios Papandreou, afirmó que no se rendirá ni retrocederá en su manejo de la crisis de deuda del país, pero que hará lo que esté a su alcance para que Grecia retome la senda del crecimiento.

En un discurso preparado para una asamblea mundial de banqueros en Viena, Papandreou dijo que su gobierno tomó una decisión deliberada contra declarar la moratoria y abandonar el euro, una decisión que tenía "buen sentido económico".

"Asumimos muy seriamente un compromiso para hacer cambios. Y no tenemos absolutamente ninguna intención de rendirnos ni de retroceder", agregó Papandreou según el texto de su discurso en el encuentro del Instituto de Finanzas Internacionales en Viena, cuyo anfitrión es el presidente ejecutivo de Deutsche Bank, Josef Ackermann.

"Haré lo que sea para mover a mi país hacia adelante y sacarlo de la crisis, recuperar la solidez de las finanzas públicas, hacer más competitiva a la economía y salvaguardar la cohesión social en nuestra sociedad", agregó Papandreou.

Papandreou aseveró que las reformas de su gobierno habían comenzado y que las "medidas radicales" que se estaba tomando significaban descartar la cesación de pagos y la salida de la zona euro.

"Lo hemos hecho para excluir la declaración de moratoria y para excluir la salida de la zona euro. Esas habrían sido opciones muy distintas, por las que nosotros claramente decidimos no apostar", agregó.

Papandreou dijo que los bancos de su país tenían una situación sólida y que existía una red de seguridad para apoyarlos si era necesario.

RDS