Bruselas.- Los ministros de Finanzas de la zona euro aprobaron un tramo de 12,000 millones de euros del rescate para Grecia, pero advirtieron a la nación que su soberanía se verá fuertemente limitada y que deberá afrontar la pérdida de cuantiosos empleos.

Ministros del eurogrupo liberaron el quinto tramo del rescate financiero por 110,000 millones de euros de Grecia acordados el año pasado, y dijeron que los detalles de un segundo paquete de ayuda para Atenas estarían terminados para mediados de septiembre.

Pero a horas de la decisión del sábado, el presidente del eurogrupo, Jean-Claude Juncker, advirtió a los griegos que la ayuda de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional tendría consecuencias desagradables.

" La soberanía de Grecia será enormemente limitada", dijo la revista alemana Focus, en la entrevista publicada el domingo, agregando que equipos de expertos de la zona euro se dirigirían a Grecia.

No se puede permitir insultar a los griegos. Hay que ayudarlos. Han dicho que están dispuestos a aceptar la experiencia de la zona euro", indicó Juncker.

Los griegos son altamente sensibles a cualquier restricción de su soberanía o sugerencias de "comisarios" extranjeros inmiscuyéndose en la administración del país, ya que es un asunto político incendiario que podría desatar más protestas callejeras.

MODELO ALEMANIA ORIENTAL

Tras la conferencia del sábado, los 17 ministros de la zona euro acordaron que el quinto tramo será pagado el 15 de julio, siempre y cuando el panel del FMI apruebe el desembolso. Se espera que el panel del fondo se reúna el 8 de julio para dar su aprobación.

El pago le permitirá a Grecia evitar la amenaza inmediata de un cese de pagos de su deuda, pero el país aún necesita el segundo paquete de rescate, que se espera llegue a unos 110,000 millones de euros.

Entre entonces y ahora, los ministros de Finanzas trabajarán en "modalidades y escalas precisas" de participación de acreedores privados.

Alemania espera que esa participación totalice los 30,000 millones de euros, con los bancos comprando voluntariamente nuevos bonos griegos cuando venzan los viejos que poseen, lo que implica que Atenas no deberá producir dinero para pagarle inmediatamente a sus acreedores.

Juncker también dijo que Grecia debe privatizar en una escala similar a la liquidación de firmas de la Alemania oriental en la década de 1990.

"Para la ola de privatizaciones que viene ahora necesitarán, por ejemplo, una solución basada en un modelo de la 'agencia Treuhand' de Alemania", agregó Juncker, refiriéndose a la agencia privatizadora que vendió 14.000 firmas del este alemán entre 1990 y 1994.

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