Los ingresos presupuestarios del sector público empezaron el 2021 con la mayor caída de la que se tiene registro desde 1993, de acuerdo con el informe de Finanzas Públicas y Deuda Pública de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

En el primer mes del año, los ingresos sumaron 492,450 millones de pesos, esto es una disminución de 12% real en comparación con enero del 2020. En 1993, en el mismo mes, la caída que se registró fue de 15.3 por ciento.

Ramón Martínez, catedrático de la Escuela Bancaria y Comercial (EBC), indicó que la disminución en la captación de recursos no sólo es consecuencia de lo que pasó en el 2020 con la pandemia del Covid-19, que continúa en el país, sino también de la debilidad que presentó la economía mexicana desde el cierre del 2019.

“Este 12% es una caída muy grande. Hay que recordar que venimos de una contracción de la economía de más de 8%, entonces eso tenía que tener efectos”, dijo por su parte Héctor Villarreal, director general del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).

El informe de Hacienda detalla que la mayor caída se dio en la en la renta petrolera, en donde se tuvo una disminución de 16% en comparación con enero del 2020. Así, los ingresos petroleros dejaron al erario un total de 48,084 millones de pesos en el primer mes de año.

En este sentido, Héctor Villarreal destacó que el foco de preocupación, desde hace algunos meses, son los ingresos petroleros, gran parte del problema es por el lado de la producción. Desde el CIEP se espera que este año sea complicado llegar a las metas de producción.

De acuerdo con los datos, en enero la producción de petróleo quedó 14.8% por debajo de lo esperado, mientras que el precio del crudo fue de 44.8 dólares por barril, 17.9% menor a los 54.6 dólares que se aprobaron en el presupuesto para el 2021.

“El precio de la mezcla mexicana no está mal. Gran parte del problema es por el lado de producción, no se ve una recuperación pronto, ha estado por debajo de lo esperado desde el 2020. Ahí va a haber mucha presión”, aseveró Villareal.

Impuestos dejan menos

En el caso de los ingresos que obtiene el gobierno por el pago de impuestos, estos dejaron al erario público 355,562 millones de pesos, lo que significó una reducción de 5.8% respecto a enero del año pasado.

Esta contracción, indicó Ramón Martínez, está relacionada con que la economía se volvió a ver afectada en enero ante los nuevos confinamientos que hubo en algunas entidades del país por los contagios de Covid-19, para los que no se tuvo apoyo alguno.

La mayor disminución se registró en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). En enero, el gobierno obtuvo 50,861 millones de pesos, 21.2% menor en comparación anual. Dentro de este gravamen, las caídas se vieron en el IEPS a tabacos labrados, con una tasa de 33.5%; el IEPS a carbono, con 30.8%; los juegos con apuestas, con 21.6%; y el IEPS que se cobra a la gasolina, con una caída de 20.6 por ciento.

En el caso del Impuesto sobre la Renta (ISR)—principal fuente de recursos por impuestos— éste dejó 180,406 millones de pesos, 2.6% menos que hace un año, mientras que el Impuesto al Valor Agregado (IVA) —relacionado al consumo— recaudó 115,495 millones de pesos, lo que representó una caída de 1.4 por ciento.

“En los ingresos tributarios también se ve una caída, pero hay que recordar que nuestra economía no está a 100%, el consumo no es normal, por lo que era de esperarse. ¿Qué tanto se pueden recuperar estos ingresos? Depende de cuánto crezcamos y qué tan rápido se recupere el ritmo de crecimiento”, añadió Villarreal.

ana.martinez@eleconomista.mx