Durante los primeros cinco meses del año, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador acumuló un subejercicio de 140,724.1 millones de pesos, de acuerdo con información de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

En su reporte de finanzas y deuda pública, indica que en el periodo enero-mayo, se tenía programado un gasto neto de 2 billones 337,861.4 millones de pesos, pero se erogaron 2 billones 197,137 millones de pesos.

Dicho gasto representó una reducción del 5.1%, en términos reales y respecto a los primeros cinco meses del 2018.

Si sólo se considera el mes de mayo, el gasto neto del sector público fue de 422,623.3 millones de pesos, una reducción de 2.2 por ciento.

El llamado “plan de austeridad” de la administración actual, volvió a reflejarse en las dependencias de gobierno, principalmente en la Oficina de Presidencia, la cual tuvo una disminución de su gasto del 87.5%; ejerció 217.5 millones de pesos.

Otras dependencias que son relevantes para el crecimiento de la economía como Turismo, Comunicación y Transportes, y Economía tuvieron significativas reducciones en su gasto de 71.3%, 43.9% y 62.1%, respectivamente.

Caso contrario se observó en la Secretaría de Energía, donde se manejará una de las mayores apuestas de este gobierno (la Refinería Dos Bocas), pues su gasto se elevó el 457.8%. Es decir, su gasto pasó de 4,225 millones de pesos en enero-mayo del 2018 a 24,561 millones de pesos en enero-mayo del 2019.

La Secretaría del Trabajo y Previsión Social, dependencia que se encargará del programa Jóvenes Construyendo el Futuro, tampoco percibió la austeridad del gobierno. Su gasto creció 98.4%, con lo que ejerció 3,627.2 millones de pesos.

Ingresos crecen menos de 1.0%

En materia de ingresos, el gobierno apenas reportó un crecimiento del 0.7% en los primeros cinco meses del año, con un total de 2.19 billones de pesos.

Si se considera sólo el mes de mayo, los ingresos presupuestarios mostraron una mejor cara con un avance de 4.7%, con respecto al quinto mes del 2018, reportaron recursos por 413,058 millones de pesos.

El bajo crecimiento de los ingresos presupuestarios se debió en gran medida a que los ingresos petroleros se redujeron en 17.4%, con lo que aportaron al erario 342,602 millones de pesos.

Aunque, si se considera sólo el mes de mayo, dichos ingresos mostraron un crecimiento de 1.4%, con recursos por 79,211 millones de pesos.

Los ingresos tributarios volvieron a ser una especie de salvavidas para las finanzas públicas, pues reportaron un avance del 4.7%, con lo que aportaron al erario 1.42 billones de pesos.

Dentro de los ingresos tributarios, el impuesto que mostró un mejor avance fue el IEPS a gasolina, pues creció 66.7% más de lo que registró en enero-mayo del 2018, con un total de 124,385.3 millones de pesos.