Los líderes del Grupo de los Ocho (G-8) países más industrializados del planeta analizarán aquí ayudar financieramente a los países árabes en los que recién fueron derrocados sus gobiernos.

El tema encabeza la agenda de la cumbre de dos días de duración, que comienza hoy y concluye mañana, de los líderes del grupo, que este año preside Francia.

En una declaración previa a la cumbre, la canciller alemana Angela Merkel, quien confirmó su participación en la cita, precisó que el grupo estudiará "una importante serie de medidas" financieras para ayudar a los países árabes reformistas .

Según el programa del G-8, los líderes analizarán principalmente el caso de Túnez y de Egipto en particular y buscarán concertar una ayuda económica para estos países con instituciones financieras internacionales.

En un encuentro previo celebrado la víspera, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y el primer ministro de Reino Unido, David Cameron, conversaron acerca del tema.

Obama y Cameron acordaron negociar en Deauville un vasto programa de apoyo político y económico para los países árabes en situación de transición hacia la democracia, de acuerdo a reportes de medios locales.

De su lado, el presidente francés Nicolas Sarkozy pretende convertir a la cumbre en un momento fundador de una nueva relación entre los países árabes y las grandes potencias, según medios galos.

La jornada de este jueves estará destinada sobre todo a este tema y concluirá con una cena de los presidentes y jefes de gobierno en la que se tratará la situación de Túnez, Egipto, Libia, Siria y Yemen luego de las revueltas de los últimos meses.

La reunión comienza en la tarde con una comida ofrecida por el anfitrión, el presidente Sarkozy, en la que el gobierno de Japón dará nuevos datos sobre el accidente de la central nuclear de Fukushima.

El tema de la seguridad nuclear figura como otro de los principales de la reunión a la que los líderes acuden con posturas divergentes en este asunto.

La crisis económica también será otro de los temas que abordarán durante la cita, que concluye mañana, y que se celebra bajo la vigilancia de más de 12,000 policías y militares del pequeño puerto de Deauville, de 4,000 habitantes.

Asimismo, se platicará por primera vez de la regulación de Internet, que propone Francia, y se presentarán las conclusiones de una reunión previa celebrada en París sobre este tema en la que participaron los líderes de los principales sitios web mundiales.

Pese a que no figura en la agenda oficial, se prevé que los presidentes del G-8 aborden también el tema de la elección de un nuevo director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI).

También se espera que los ocho grandes platiquen acerca del nuevo escenario en la seguridad mundial tras la muerte del líder de Al Qaeda, Osama Ben Laden.

RDS