La agencia calificadora Fitch mejoró el viernes la nota de la deuda de Grecia por considerar que sus perspectivas han mejorado.

Un mes después de que Atenas volvió a los mercados con su primera emisión de bonos en tres años, Fitch mejoró la deuda griega en un escalón al pasarla a B- desde CCC y con perspectiva Positiva, lo cual sugiere que probablemente la calificación verá nuevas mejoras a futuro.

Fitch cree que la sostenibilidad de la deuda general del gobierno puede ser sostenida en conformidad con los términos del Mecanismo Europeo de Estabilidad , dijo la agencia.

Fitch también valoró que la reducción del riesgo político, el sostenido crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) y leyes fiscales adicionales surtirán efecto hacia el 2020 .

Mejora general

A finales de julio la calificador S&P afirmó que la recuperación del crecimiento económico, las reformas fiscales y un alivio de la deuda deberían permitir al país reducir su ratio de deuda con respecto a su PIB y los costos de financiamiento de la misma de aquí al 2020.

Con estas consideraciones la agencia anunció que mejoraba la perspectiva de la deuda de Estable a Positiva, pero mantenía la nota en B- , niveles de bono basura.

S&P sugirió que existía una posibilidad entre tres de que en los próximos 12 meses mejorara la nota.

Hace dos meses Moody’s elevó la nota soberana desde Caa3 a Caa2 , luego de que el país recibió un promesa de entrega de 8,500 millones de euros por parte de acreedores internacionales a cambio de una nueva ronda de medidas de austeridad, aunque se mantiene en la categoría de bono basura.

Se colocaron 3,000 millones

A finales de julio, Grecia volvió a los mercados de deuda por primera vez en tres años, aprovechando la creciente confianza de los inversionistas en su recuperación económica, con una operación que supone otro paso hacia la salida de su programa de rescate.

Atenas lanzó entonces un nuevo bono a cinco años con el que recaudó 3,000 millones de euros, la mitad de los cuales, aproximadamente, los han aportado inversionistas actuales en su deuda del 2019 que aceptaron cambiar sus participaciones por una parte de la nueva emisión.

La última vez que Grecia vendió bonos a cinco años fue en el 2014, con una rentabilidad de 4.9 por ciento. Los implicados en la nueva operación aseguraron que el rendimiento era una evidencia de la creciente confianza de los inversionistas en el país.