La debilidad que trae el precio del petróleo no genera presiones para las finanzas públicas para el año entrante, pero sí pone de relieve el reto para el 2016, reconoce Marco Oviedo, economista en jefe de Barclays para México.

Las coberturas que tiene el gobierno para el 2015 limitan el efecto en finanzas públicas de un precio más bajo, dijo. Sin embargo, advirtió que de persistir esta tendencia en el precio del hidrocarburo, será en el 2016 cuando las autoridades tendrán que desarrollar un ajuste presupuestal vía gasto.

Según la Secretaría de Hacienda, por cada dólar que cae el petróleo dejan de ingresar al país 3,800 millones de dólares. Es un reto, no es inmediato pero los inversionistas lo van a seguir con detenimiento, advirtió.

Cada vez son más los analistas que se pronuncian en este sentido y consideran que será el Paquete Económico del 2016 el que traerá consigo complicaciones presupuestarias, con lo que se alterará el esquema de las finanzas públicas del país.

Por lo que aseguran que el gobierno deberá cambiar el esquema tributario vigente, con el fin de compensar los faltantes en los ingresos que arroja consigo la volatilidad y caída del precio internacional del petróleo.

Consideran que de mantenerse el precio de 66.15 dólares por barril (o más bajo), el gobierno tendrá que rediseñar su gasto público para no afectar los ingresos y el crecimiento económico; así, ven complicaciones en los ingresos tributarios,el bajo consumo y un incremento de la deuda del país.

Asimismo, coinciden en que no se espera una recuperación en el precio internacional del crudo; los economistas internacionales prevén que en el 2017 la cotización de la mezcla será de 60 dólares, promedio, por barril.

Confianza en el mercado

En conferencia de cierre de año, Marco Oviedo descartó que la depreciación de 8% que acumula la moneda mexicana respecto del dólar desde octubre, pueda motivar la activación del mecanismo automático de venta de divisas por parte de la Comisión de Cambios.

Acotó que el mensaje enviado por las autoridades al respecto, de dejar que sea el mercado quien realice el ajuste, ha sido muy bien recibido por los inversionistas.

El economista afirma que están dadas las condiciones para que el Banco de México realice un nuevo recorte en la tasa objetivo, durante la reunión que sostiene la Junta de Gobierno.

Nuestro fundamento es el hecho de que la economía se mantiene con signos de debilidad; creceremos 2.1% este año si en el último trimestre hay recuperación, pero esto contamina el siguiente año. La inflación viene hacia abajo, este recorte sería una forma del Banco de decir al mercado ‘quiero tiempo hasta que la recuperación se fortalezca’ , detalla.

En el evento participó Raúl Martínez Ostos, director general de Barclays México, quien comentó que el banco ha tenido que tomar medidas para ser más eficiente y aumentar retornos, lo que le ha llevado a deshacerse de activos, particularmente en Europa y en achicar su representación en Brasil.