El crecimiento económico de la zona euro se desacelerará más de lo esperado, ya que la crisis manufacturera del bloque podría contagiarse al sector de servicios ante el panorama de las prolongadas tensiones en el comercio mundial, comunicó el miércoles el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El FMI sostuvo que la zona euro, integrada por 19 países, crecerá 1.2% este año, revisando a la baja sus estimaciones anteriores de abril, que apuntaban a un crecimiento de 1.3% para el bloque. Se trata de una desaceleración significativa en comparación con la expansión de 1.9% del año pasado.

La economía del bloque crecería 1.4% en el 2020 y el 2021, informó el FMI, que recortó su estimación anterior, de 1.5% de crecimiento para ambos años.

La desaceleración se debe principalmente al crecimiento anémico de Alemania, la mayor economía de la zona euro, y al estancamiento de Italia, la tercera más grande, según expuso el FMI, que revisó a la baja sus previsiones anteriores para ambos países.

Ahora la proyección es que Alemania crezca sólo 0.5% este año, más lentamente que 0.8% previsto por el FMI en abril. Este porcentaje sería un tercio de su crecimiento del 2018.

El FMI también redujo su pronóstico de crecimiento para Francia, la segunda economía más grande del bloque, a pesar de unas estimaciones para el PIB del tercer trimestre publicadas la semana pasada que fueron más elevadas de lo esperado. Ahora se prevé que el país crezca 1.2% este año, en lugar de 1.3% previsto anteriormente.

Para contrarrestar la desaceleración, el fondo reiteró su llamado a una respuesta fiscal sincronizada por parte de los gobiernos de la zona euro, en un claro mensaje a Berlín para que invierta más.

Afectan tensiones comerciales

El organismo detalló que la desaceleración, hasta ahora causada principalmente por el impacto de las tensiones comerciales mundiales en la industria —muy dependiente de las exportaciones—, podría extenderse a los servicios, el mayor sector económico de la zona euro.

El proceso de salida de Reino Unido de la Unión Europea también es motivo de preocupación, ya que un Brexit sin acuerdo tendría un importante impacto negativo tanto en el país como en la UE.

En el caso de un Brexit ordenado, que podría ocurrir a finales de enero, el FMI confirmó sus estimaciones anteriores de que la economía británica crecería 1.2% este año y 1.4% el siguiente.

El crecimiento fue de 1.4% en el 2018. El FMI espera que la inflación en el bloque sea de 1.2% este año, 1.4% el siguiente y 1.5% en el 2021, por debajo del objetivo del BCE de una tasa cercana, aunque ligeramente inferior, a 2 por ciento.