La economía mexicana registrará un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 4.3%, impulsada por la demanda externa y exportaciones de Estados Unidos estimó el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Esta expectativa incorpora una corrección al alza sobre el pronóstico que tenían los economistas del Fondo Monetario de 3.5% en octubre pasado y se acerca a la previsión considerada por la Secretaria de Hacienda en el Presupuesto Federal, que prevé un rebote de 4.6% para este año.

“La recuperación de México viene en dos velocidades. De la demanda externa y exportaciones; (mientras) la velocidad doméstica está supeditada a lo que pasa en Estados Unidos y sus estímulos económicos adicionales”, precisó en conferencia de prensa la consejera económica del FMI, Gita Gopinath.

No obstante a la revisión de ocho décimas de punto en su pronóstico para este año, la economista del FMI matizó que “el crecimiento acumulado (de México) está aún debajo del que tenía la economía mexicana en el 2019”.

El motor de este mejor desempeño esperado por el FMI para México está encendido en Estados Unidos, para quien el organismo anticipa una expansión de 5.1 por ciento.

Este pronóstico está arriba del que tenía el FMI en octubre, que estaba en 3.1% y será resultado del fuerte estímulo fiscal que planea aplicar nuevamente el gobierno de Estados Unidos a su economía y del impacto positivo que tendrá la vacunación en su movilidad y desarrollo económico, acotó Gopinath.

No indica fuerza en la recuperación

El director para América Latina de la consultoría Moody´s Analytics, Alfredo Coutiño, explicó que el nuevo panorama de Estados Unidos puede motivar un crecimiento incluso mayor al estimado por el FMI para México. Pero matiza que “será un rebote del crecimiento” y de ninguna manera puede verse como el resultado de una economía mexicana fortalecida.

“La economía mexicana puede sorprender con un crecimiento de entre 6 y 7.5% en el 2021 en base a la elasticidad histórica de los ciclos económicos México-Estados Unidos. Sin embargo, el rebote del crecimiento no significa una economía fortalecida ni en recuperación, ya que las debilidades estructurales continuarán siendo un lastre para el mediano plazo”, precisó.

En un análisis, Coutiño subrayó que “la baja capacidad productiva de la economía mexicana y el pobre control de la epidemia que puede ocasionar un cierre parcial de las actividades podría resultar en un crecimiento menor para el país”.

Aparte, Alejandro Valerio, Estratega en la consultora de negocios Frontier View, acotó que todas las estimaciones concuerdan en que Estados Unidos apuntalará la recuperación de México vía exportaciones y remesas. Pero la inversión productiva “continuará anquilosada”.

 

FMI matiza desplome

Los especialistas del FMI renovaron sus proyecciones sobre el desempeño de las economías en el 2020, cuando el coronavirus provocó un choque económico tras el cierre sin precedentes de la actividad mundial, resultado de lo que el FMI llamó “El Gran Confinamiento”.

Según el FMI, la contracción del PIB mexicano en el 2020 fue de 8.5% una caída menos pronunciada de la estimada por ellos mismos en octubre, cuando consideraron que podría presentarse una contracción de 9 por ciento.

La estimación oficial del comportamiento del PIB en el 2020 será divulgada de forma preliminar por Inegi el viernes 29 de enero. Analistas de Base Casa de Bolsa anticipan que la contracción estará entre 8.3 y 8.7% mientras que la Directora de Análisis Económico de Finamex, Casa de Bolsa, estima una contracción puntual de 8.5 por ciento. Claramente el desempeño esperado para el 2021 no resarcirá el impacto del desplome histórico del 2020.

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