Washington.- Un récord en las exportaciones estadounidenses durante abril disminuyó los temores de que la recuperación económica se estuviera descarrilando, pese a que las solicitudes iniciales de beneficios de desempleo subieron la semana pasada.

Un reporte del Departamento de Comercio arrojó el jueves que el déficit comercial de Estados Unidos se estrechó inesperadamente en abril al crecer las exportaciones a un nuevo récord, mientras que las importaciones de productos japoneses se desplomaron más de un 25% por el terremoto, tsunami y desastre nuclear.

El saldo negativo de la balanza comercial estadounidense totalizó 43,700 millones de dólares, pese a un aumento en los precios del petróleo a su nivel más alto desde septiembre del 2008, una baja del 6.7% frente a una estimación revisada de 46,800 millones de dólares, sugiriendo un crecimiento económico más fuerte al esperado por economistas.

"Muchos pronosticadores, incluso nosotros mismos, habían rebajado sus expectativas para el segundo trimestre, y esto revertirá parte de esa reducción de las expectativas", dijo David Resler, jefe economista para Estados Unidos de Nomura Securities International en Nueva York.

No obstante, el fracaso de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) el miércoles en acordar aumentos en la producción aumenta la presión alcista en los precios.

Un segundo reporte del Departamento del Trabajo mostró que el número de estadounidenses llenando por primera vez solicitudes de subsidios de desempleo se elevó inesperadamente la semana pasada, reforzando una visión de que la recuperación del mercado laboral se estancó.

Las solicitudes iniciales de beneficios estatales para desempleados subieron en 1,000 y llegaron a 427,000. Economistas esperaban una caída en el dato.

Las solicitudes iniciales se posicionaron por sobre los 400,000 por novena semana consecutiva. Analistas suelen asociar un nivel menor a esa cifra con un crecimiento laboral estable.

"Es la misma decepcionante tendencia continuando. No está empeorando, pero tampoco está mejorando", dijo Keith Hembre, economista jefe de Nuveen Management en Mineápolis.

El Gobierno estadounidense dijo el viernes pasado que la tasa de desempleo aumentó a un 9.1% en mayo, mientras que los empleadores no agrícolas sumaron apenas 54.000 nuevos puestos a sus filas. El reporte fue el signo más reciente y crudo de la debilidad económica del país.

Hembre dijo que la tasa de desempleo podría subir a 9.2% en el reporte de junio. Eso se sumaría a los problemas políticos del presidente estadounidense, Barack Obama, antes de su campaña por la reelección en el 2012.

El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, reconoció el martes que la economía se había desacelerado, pero no ofreció pistas de que el banco central estaba considerando más estímulos para impulsar el crecimiento.

SUMINISTRO DESDE JAPON

La caída de 3,000 millones de dólares en las importaciones desde Japón entre marzo y abril fue la más grande registrada en la serie estadística.

Las importaciones de autos y repuestos automotores desde Japón y otros proveedores cayeron en 2.800 millones de dólares, reflejando parcialmente las interrupciones en la cadena de suministros tras el desastre nipón.

Una vez que los problemas sean resueltos, muchos analistas esperan que la brecha comercial vuelva a abrirse.

"En este momento parece que (el reporte comercial) va a ser positivo para el Producto Interno Bruto del segundo trimestre, pero para fines de junio creo que el rebote será obvio", indicó Thomas Simons, economista de mercados monetarios de Jefferies & Co en Nueva York.

Un reporte separado del Departamento de Comercio mostró que los inventarios mayoristas de Estados Unidos subieron un 0.8% en abril, menos que lo esperado, por la mayor baja en las reservas de automóviles desde diciembre del 2009.

Tras los reportes, las acciones estadounidenses subían tras seis días de pérdidas, mientras que la deuda del Tesoro se mantenía estable y el dólar trepaba contra el euro.

La brecha comercial se estrechó pese al mayor salto intermensual en los precios del petróleo importado en casi tres años. El precio promedio subió a 103.18 dólares por barril, su nivel más alto desde septiembre del 2008.

No obstante, el volumen de las importaciones de crudo cayó, presionando a la baja la cuenta total de las importaciones del combustible durante abril.

Eso, combinado con las importaciones más bajas desde Japón, ayudó a recortar las importaciones totales de Estados Unidos en un 0,4 por ciento hasta 219.200 millones de dólares, pese a que las compras de alimentos, forraje y bebestibles llegaron a un récord, arrojó el reporte.

Los futuros del crudo estadounidense extendieron sus ganancias en las operaciones del jueves, llegando a los 101,74 dólares por barril.

Las exportaciones estadounidenses, fortalecidas por un debilitamiento del dólar, subieron un 1.3% a un máximo histórico de 175.600 millones de dólares, lideradas por envíos récord de suministros industriales, materiales y bienes de capital, además de avances más pequeños para alimentos, forrajes y bebestibles, bienes de consumo y autos.

El déficit comercial estadounidense con China, un dato sensible políticamente, trepó cerca de un 20% en abril hasta los 21,600 millones de dólares. De seguir subiendo a este ritmo, el rojo en el comercio con el país asiático sobrepasará el récord del año pasado de unos 273.000 millones de dólares.

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