En menos de 15 días, especialistas del sector privado volvieron a recortar sus expectativas sobre el crecimiento de México para el 2017, para dejarlas en 1.6%, revela la encuesta del Banco de México (Banxico) desde 1.7% de la encuesta previa.

Esta previsión resulta la más pesimista recabada por el banco para un cierre de año, desde que inició la administración de Enrique Peña Nieto, y la segunda expectativa más baja desde el 2008, cuando irrumpió la crisis financiera mundial. (En ese momento, los expertos consultados anticiparon para el 2009 una contracción de 0.1 por ciento).

Esta previsión se encuentra lejos de la expectativa de 3.29% que se tenía el año pasado. Para el 2016, se sostuvo la previsión promedio de crecimiento del PIB, en 2.08%, la más baja al menos desde noviembre del 2015.

En la encuesta recabada entre el 6 y 14 de diciembre, hay sólo dos consultados que ven un buen momento para invertir. Un dato que contrasta con los resultados de la encuesta de noviembre, cuando ni uno solo consideraba esta posibilidad.

En el apartado sobre la percepción del entorno económico para hacer negocios, 66% de los analistas admite que es un mal momento para invertir y 28% dice no estar seguro.

Inflación y tasas, los frenos

La encuesta de fin de año del banco central, evidencia que los especialistas ven 14 factores que podrían obstaculizar el crecimiento del 2017, donde destaca la evolución del mercado doméstico.

Así, los factores que concentran la frecuencia de respuesta son la debilidad del mercado y la economía mundial; la inestabilidad financiera internacional; el nivel de las tasas externas; la inestabilidad política internacional y la contracción de la oferta de recursos del exterior.

Otros obstáculos para la expansión, que son de origen doméstico van desde presiones inflacionarias, la política monetaria en aplicación; la incertidumbre cambiaria, la debilidad del mercado interno; la política fiscal que se está instrumentando; la plataforma de producción petrolera; el precio del petróleo y problemas de inseguridad pública.

En la encuesta de noviembre, en las preocupaciones no se incluyeron las presiones inflacionarias, ni las tasas de interés externas, como obstáculos del crecimiento. Entre la encuesta anterior y la actual, media el alza de tasas de la Fed y la evidencia de una mayor presión inflacionaria de la depreciación cambiaria.

Desacelera IED

En el apartado sobre el clima de negocios prevalece el pesimismo de noviembre; no obstante, disminuyó la proporción de especialistas que tienen expectativas menos favorables.

De los consultados, 69% considera que el clima de negocios empeorará; un cuarto del total de especialistas ve que el clima permanecerá igual y 6% de ellos ve una mejora, 90% dice que la economía no está mejor que hace un año.

De la mano del clima de negocios, los analistas prevén un menor flujo de Inversión Extranjera Directa hacia México para el 2017.

Asimismo, estiman que habrá una desaceleración del flujo de capitales productivos, que consideran llegará a 24,423 millones de dólares. Según los pronósticos recabados, para el cierre del año la IED registrará un promedio de 26,515 millones de dólares; una previsión mayor a los 26,515 millones de dólares.

De acuerdo con el presidente y director general de Barclays México, Raúl Martínez-Ostos, los inversionistas se mantienen cautelosos acerca de México y comenzarán a asumir posiciones de más largo plazo una vez que se definan las políticas económicas que asumirá la nueva administración de Estados Unidos.

Para el 2017, la media de los analistas consultados ve una inflación de 4.1%; una previsión que está arriba del pronóstico de noviembre, de 4.01 por ciento.

Además se aprecia que para el cuarto trimestre del 2016 y los dos primeros del 2017, la mayoría de los especialista consultados anticipa una tasa de fondeo por encima de la tasa objetivo vigente Así, prevén que al cierre del año entrante, la tasa cerrará en 6.46 por ciento.