El gobierno de España sí tiene varias opciones para garantizar certidumbre al mercado y una de ellas es acceder a la Línea de Crédito Flexible (LCF) del Fondo Monetario Internacional (FMI), como la que respalda a México, Colombia y Polonia, aseguró Jacob Funk Kirkegaard, investigador del think tank Peterson Institute.

En un análisis, titulado Despite it’s Troubles, the Euro Area is Making Progress , considera que la prudente administración que está asumiendo el gobierno español, junto con la serie de reformas que sí está llevando a cabo para garantizar la consolidación fiscal, son elementos que el FMI tomaría bien en cuenta para abrirle la línea de crédito.

La LCF es una herramienta que, a diferencia de otro tipo de préstamos, no tiene condicionalidad, es decir, el país que la contrata no tiene que someterse a duras políticas de austeridad financiera o fiscal para garantizar el pago.

Está a disposición de los miembros que garantizan prudencia en la gestión financiera y desde el 2010 se extiende siempre que el país lo solicite y cuente con las características que le hacen sujeto de este respaldo. El experto del instituto advierte que con este respaldo del FMI España podría regresar al mercado en mejores condiciones.

No obstante que se ha mantenido abierta la puerta para las emisiones del país, refirió. De esta manera, el gobierno tendría recursos frescos suficientes para fondear una proporción importante del rescate al cuarto banco español, Bankia, y se emitiría una señal de fortaleza al mercado, aseguró.

Por otro lado, de acuerdo con el análisis, el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) creado en España, tras la irrupción de la crisis del 2008, cuenta con los recursos suficientes para garantizar el rescate de Bankia, que estima sería de 23,500 millones de euros.

Sin embargo, objetó, no queda claro si el gobierno estaría dispuesto a gastarse todos los recursos del FROB en favor de un solo banco cuando es el sistema financiero en su conjunto el que tiene problemas.