Ayer tuvo lugar la primera subasta española de largo plazo desde el anuncio de los recortes y el Tesoro tuvo que pagar rendimientos no vistos desde la existencia del euro para colocar deuda con vencimientos a dos, cinco y siete años.

El monto asignado estuvo por debajo del máximo de 3,000 millones de euros previstos, ascendió a 2,981.4 millones de euros; la demanda fue de 6,409 millones, con un ratio de cobertura de 2.1 veces la cantidad finalmente ofertada. Si bien se logró colocar prácticamente la cantidad máxima prevista en la anterior emisión a dos y cinco años del 21 de junio, se consiguió una demanda tres veces superior a la cantidad ofertada, según datos oficiales de la Secretaría General del Tesoro.

Los malos resultados de la subasta del jueves sucedieron a una exitosa subasta de deuda de corto plazo realizada el martes. De acuerdo con Invex, la subasta de ayer se dio en un clima de tensión por las dudas que genera la economía del país .

En la emisión de deuda a cinco años, el Tesoro colocó 1,074 millones de euros, con un interés marginal de 6.543%, superior al registrado en la emisión del 21 de junio, en la que colocó a un interés de 6.195 por ciento. Hay que remontarse a 1995 para encontrarse con una emisión del Tesoro a cinco años que ofreciera una tasa tan elevada.

Asimismo, se subastaron 1,359 millones de euros con vencimiento en el 2014 y a un interés marginal de 5.302%, frente a 4.791% que registró en junio. No se conocen intereses tan altos para una emisión a dos años desde que se recogen estadísticas (1988). El Tesoro emitió también 547 millones de euros a 6.798%, también el más alto desde que se registran datos.

No ha sido catastrófica, pero es el indicio de que la situación es delicada, que va a costar colocar deuda a largo plazo y que esta situación no puede prolongarse indefinidamente , dijo Nicolás López, director de mercado y análisis de M&G Valores.

Los malos resultados del jueves se contrapusieron a los buenos resultados de la subasta de corto plazo que realizó el Tesoro ibérico el martes. Fuentes del mercado dijeron a medios españoles que buena parte de la demanda ha sido doméstica y enfocada a los plazos cortos ante los riesgos del país.

De acuerdo con Banorte-Ixe, la economía española sigue generando dudas, las cuales desde el martes presionaban a la prima de riesgo. Tras la subasta, la tasa de interés del bono a 10 años en el mercado secundario ascendió por encima del techo psicológico de 7%, para volver sobre tal nivel al cierre, mientras que la prima de riesgo se amplió hasta 580 puntos base, para cerrar en 576 puntos.

El mercado eleva su presión sobre las cuentas públicas españolas y ha demostrado ser inmune a los recortes anunciados por el gobierno. Aunque el compromiso del Ejecutivo con la reducción del déficit parece claro, los inversionistas demuestran que las perspectivas negativas sobre el crecimiento de la economía española también centran su atención, por una razón muy sencilla, sin crecimiento es muy complicado reducir la deuda.

Contrario al mercado de deuda, en el mercado bursátil español el Ibex-35 ganó 0.63%, apoyado por el repunte de 14% en los títulos de Bankia. El mercado esperaba que el Parlamento alemán votara el plan de rescate bancario para España, el cual fue aprobado. Se espera que esto acelere la entrega del rescate, dijeron analistas de Ve por Más. En Wall Street, el Nasdaq ganó 0.79%, mientras que el Dow Jones y el S&P subieron 0.27%, cada uno. En México, el IPC cerró prácticamente sin cambios y el peso se depreció 0.74% a 13.24 unidades por dólar.