Las cartas invitación que envió el Servicio de Administración Tributaria (SAT) se dirigieron en gran parte a contribuyentes que ya están inscritos en el padrón y cuyos ingresos no necesariamente deberían estar gravados, dijo la ombudsman fiscal, Diana Bernal.

Al dar a conocer el reporte sobre el programa para combatir la informalidad a cargo del SAT por medio de la regularización del ISR con base en información de la retención del Impuesto a los Depósitos en Efectivo (IDE), indicó que dichas acciones están teniendo más efectos sobre amas de casa y gente de la tercera edad que debería estar exenta. Por ello, existe la posibilidad de que se vulnere los derechos de las personas.

Aun así, alertó a los contribuyentes a estar atentos porque el órgano recaudador de impuestos seguirá instrumentando este operativo para el ejercicio 2010, y podrían verse afectados los depósitos por operaciones ordinarias como préstamos entre familiares o amigos, tandas, cuotas condominales y agrupaciones de padres de familia, entre otros.

La Prodecon atendió 270 casos relacionados con las cartas invitación del SAT, de los cuales 72% tiene RFC y no presentó declaración anual porque está en el régimen de sueldos y salarios con ingresos menores a los 400,000 pesos anuales, es decir, que no están obligados a hacerla.

INFORMALES DESINTERESADOS

En tanto, el restante 28% no está en el radar del fisco. Para precisar si el programa es una herramienta eficaz para la recaudación del ISR, se identificó que en el origen de los depósitos, sólo 6% corresponde al comercio informal, mientras que 94% no necesariamente está sujeto al ISR. Se encontró que 15% es para manutención; 10%, préstamos; 8%, ahorros como tandas; 4%, prestaciones laborales no gravadas; 4%, venta de vehículos; 5%, inversiones de empresas; 1% venta de inmuebles y 5% a remesas entre otros.

La mayoría ya pagó el ISR como indemnizaciones, pensiones, liquidaciones, venta de inmuebles, etcétera; sin embargo, en las pesquisas se vuelve a realizar el entero del impuesto. La Prodecon informó que los informales son los menos interesados en aclarar su situación ante el fisco. Los que se acercaron a la defensoría son contribuyentes cuativos, por lo que concluyó que el objetivo del programa que es combatir la informalidad y la evasión.