El expresidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, apareció muerto en una finca de la provincia de Córdoba con un disparo en el pecho efectuado con una escopeta de caza en lo que parece un suicidio, según fuentes de la investigación.

El cadáver fue encontrado a las 8:00 de la mañana (hora de España) en una finca en la provincia de Córdoba, hasta donde se desplazaron agentes de la Guardia Civil y médicos que confirmaron el fallecimiento. Fue un trabajador el que alertó a las 7:50 horas que una persona se encontraba en el suelo con un disparo.

La muerte de Blesa fue certificada a las 8:40 horas, constatando que había sido causada por la perforación en el tórax de una bala de rifle. El juez ordenó su traslado al Instituto de Medicina Legal de Córdoba para practicarle la autopsia y establecer oficialmente la causa de la muerte.

Blesa, que llegó a la finca a las 2:00 de la madrugada, desayunaba con un amigo. En un momento se levantó de la mesa para mover su coche. Instantes después el amigo oyó un disparo y alertó al guardias de la finca, que avisaron a los servicios de emergencias. Las primeras conclusiones apuntan a un suicidio.

Agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil de la Comandancia de Córdoba asumieron la investigación sobre la muerte del exbanquero. Según fuentes municipales, la finca era regentada por una sociedad liderada por unos asesores financieros a los que unía una antigua relación con el expresidente de Caja Madrid.

Blesa se encontraba preocupado a veces por el devenir de la batalla judicial que afrontaba desde hace años, informaron a Europa Press fuentes de su entorno.

Destacan que el fallecimiento de Blesa se produjo en un momento que no era el peor para el exbanquero, ya que albergaba serias esperanzas de que el Tribunal Supremo le diera la razón en el caso de las tarjetas black , tras recurrir a la pena de prisión de seis años que le impuso la Audiencia Nacional.

El banquero, máximo responsable de Caja Madrid entre 1996 y el 2009, había sido imputado en los últimos años en distintas causas judiciales que investigan irregularidades cometidas en la gestión de la entidad durante su presidencia.

Además del caso de las tarjetas black, Blesa se enfrentaba a otras dos investigaciones judiciales, una relacionada por su gestión al frente de Caja Madrid y los supuestos sobresueldos que recibió su cúpula, y otra por su aparición en los denominados papeles de Panamá.

Tarjetas opacas de Caja Madrid

Condenado a seis años por apropiación indebida de patrimonio

En una sentencia publicada el 23 de febrero, el exdirectivo de Caja Madrid, Miguel Blesa, fue condenado a seis años de prisión por apropiación indebida del patrimonio de Caja Madrid al gastar 436,688 euros con tarjetas opacas de la entidad. Sin embargo, se le absolvió, junto con el exdirectivo de Bankia, Rodrigo Rato, del delito de administración desleal.

Paralelamente, el banquero tenía pendiente otra causa instruida en los juzgados, también relacionada con su gestión al frente de la caja madrileña.

En febrero se le dictó auto de apertura de juicio oral a él y al exdirector financiero de la entidad Ildefonso Sánchez Barcoj por un delito de administración desleal derivado de los sobresueldos irregulares que, según el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria, causaron un perjuicio económico de 14.8 millones de euros.

El expresidente de Caja Madrid estaba a la espera de conocer la fecha de celebración de este nuevo juicio en el que se enfrentaba a una petición de cárcel de cuatro años por parte de la Fiscalía Anticorrupción.

En el 2013, Blesa ingresó a prisión en mayo y junio. Su entrada a la cárcel fue motivada por la investigación abierta sobre la compra, en el 2008, de City National de Florida, antigua filial estadounidense de Caja Madrid.