La aseguradora de riesgo comercial Coface, recortó la calificación que recibe la cobertura de riesgo crediticio de México de A4 a B , lo que significa que ha bajado la capacidad disponible de las empresas para enfrentar sus obligaciones.

Tal como lo plantea el CEO de la firma para México y Latinoamérica, Bart Pattyn, este nuevo escalón en el que se encuentra la nota de México, supone que la cobertura por el crédito enfrenta riesgos al alza de caer en impagos.

En la nota que acompaña al cambio de calificación destacan a la dependencia económica con Estados Unidos y las altas tasas del crimen como dos de las más importantes debilidades del país.

El cambio en el riesgo país de las empresas aseguradas en el sector comercial por Coface, genera una vulnerabilidad, sobre todo en el contexto de la eventual renegociación del Acuerdo de Libre Comercio con América del Norte (NAFTA, por su sigla en inglés) o bien, por la reinstalación de aranceles, acota el directivo.

La economía ya tenía una clara desaceleración. El riesgo de que de algún modo se afecte el flujo de remesas, que es el principal motor de ingreso de dólares al país, puede traer más pobreza rural, y consecuencias en el consumo. Si a esto agregas el tema de la construcción de un muro, y la revisión del NAFTA, pues tienes un contexto en el que la confianza del consumidor mexicano está bajando y entonces afectarán al que fue el motor de crecimiento en los últimos dos años, el consumo interno , dice.

Dependencia de EU y crimen, debilidad

La calificación de B que hoy tiene México, en el tabulador de Coface sobre la capacidad disponible de las empresas del sector comercial para enfrentar sus obligaciones, resulta del deterioro estructural del sector exportador y la caída de las inversiones públicas resultado del recorte al gasto que han tenido que aplicar las autoridades para contrarrestar la caída de ingresos por petróleo.

En el panorama de riesgo para México, publicado en la página de la aseguradora, enfatizan como debilidades: la dependencia de la economía de Estados Unidos; la caída adicional de los ingresos del gobierno por petróleo y gas; debilidad de educación e infraestructura así como la alta tasa de crimen.

Destacan que la incertidumbre en torno al futuro de la política comercial con Estados Unidos, está empujando hacia abajo las perspectivas de crecimiento para México.

Recortaron ligeramente su previsión de crecimiento para este año, de 1.6 a 1.5% pero con claros riesgos a la baja, lo que dejará a la economía en una posición bastante débil .

Advierten que es probable que continúe la reducción de inversiones públicas y privadas en la medida en que los participantes de los mercados nacionales y extranjeros vean mayor definición en el rumbo de la relación entre México y EU.

Prevén nuevas intervenciones cambiarias

Resultado de la depreciación cambiaria y la presión a la que prevén continuará sometida la moneda mexicana, anticipan que el banco central continuará interviniendo en los mercados de divisas.

Esto para evitar cualquier caída excesiva de la moneda frente al dólar y asegurar que la inflación se mantenga dentro del rango meta de 3 a 4 por ciento.

Los riesgos cambiarios, considera que se mantienen limitados por el considerable amortiguador que representan las reservas internacionales, estimadas en 17% del PIB.

Prevén que el saldo de transferencias mejorará este año gracias a un aumento de los envíos de las remesas de los trabajadores en EU hacia México, esto en la eventualidad de que no se interrumpa el flujo con ninguna medida como las anunciadas por el presidente de aquel país cuando era candidato.

En consecuencia, considera que el déficit de cuenta corriente se mantendrá relativamente estable en comparación con el registrado en el 2016.

Fortalezas

Entre las fortalezas de la economía, destacan la proximidad con la economía norteamericana, así como la membresía de México en el NAFTA, la OCDE, el G20 y la Alianza del Pacífico.

Ven también positiva la renovación de la Línea de Crédito Flexible que tiene México en el Fondo Monetario Internacional; la sustancial base industrial.

Y destacan como base de desarrollo mexicano los sectores de clase mundial que tiene en la industria de cementos, cerveza y telefonía .