El presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Juan Pablo Castañón, informó que, a más de un mes de instrumentada la reforma fiscal de Estados Unidos, “estamos buscando una serie de medidas que pueda tomar México para proteger las inversiones, fomentarlas e incentivarlas”.

Expuso que se espera que durante el primer trimestre del año se puedan tener conclusiones, por lo que se instalaron mesas de trabajo con autoridades de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para analizar el tema.

Se analizan en materia fiscal algunas medidas de incentivos, atracción, retención y fomento; en materia financiera, de promoción de la inversión, sobre todo de pymes y tecnología; y en materia de economía, sobre todo lo relacionado a trámites y facilitación de la gestión, comentó en entrevista.

Explicó que se trabaja en dos sentidos: el primero, “comprendiendo que ya hay un paquete fiscal, por lo que tiene que ser con base en el ahorro, no en deuda, y que eso nos obliga a ser muy responsables en las propuestas y en los acuerdos que tomemos con la Secretaría de Hacienda”.

Por otro lado las medidas tienen que ser interesantes y suficientes para que la inversión se fomente en México; tanto la extranjera como de empresarios locales.

Expresó que se trata de cuidar el empleo a través de proteger e incentivar la inversión, por lo que espera que antes de que termine el primer trimestre se tengan una serie de medidas que puedan darse e implementarse de inmediato.

Comentó que la reforma fiscal de Estados Unidos tiene ciertos efectos porque no sólo es una disminución de 35 a 21% de impuestos corporativos, sino una reducción en las deducciones.

Mencionó que, en particular, inquietan los estados que son alternativas para la inversión “dada la logística que hemos desarrollado y la conectividad que ya se tiene, como Texas, que es un estado muy conectado con México y que tiene un alta conectividad logística con las plantas mexicanas”.

Sostuvo ante ello que en México las variables económicas deben ser cuidadas con alta responsabilidad, por lo que no se pueden tomar medidas sin cautela ni precisión para responder a dicha reforma.

El nuevo plan tributario en Estados Unidos, aprobado el pasado 20 de diciembre, redujo de 35 a 21% la tasa impositiva para las empresas y también las tasas impositivas individuales, aunque estas últimas de manera temporal, hecho que afecta el mercado internacional.

ALINEARSE A LA TENDENCIA MUNDIAL

En diciembre, justo cuando la reforma fiscal de Trump fue aprobada por el Congreso de Estados Unidos, el líder del sector empresarial demandó a la Secretaría de Hacienda alinearse a la tendencia mundial en políticas fiscales y reducir de 35 a 20% el Impuesto sobre la Renta (ISR) para retener a los grandes corporativos y generar empleos, así como cargar con mayores impuestos a quienes saquen inversiones del país.

En entrevista, Juan Pablo Castañón urgió a implementar una reforma fiscal en nuestro país que incentive la reinversión, genere cadenas de valor, eleve la deducibilidad a 100% en las prestaciones sociales, así como los incentivos.

También se requiere, dijo, eliminar carga burocrática e incrementar el financiamiento a las pymes. “No sólo es reducir el ISR de 30 a 20%, sino generar valor y facilidad de empleos”, aseveró.