En la recta final para la aprobación del presupuesto federal del 2017, el sector privado advirtió al Congreso que elevar el impuesto a bebidas azucaradas, así como avalar un límite a la deducibilidad de prestaciones laborales incidirá en las expectativas de crecimiento e inversión justo en medio de una crisis financiera internacional.

Luis Foncerrada, director del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), sostuvo que si los legisladores avalan un incremento a los impuestos tendrá un efecto directo en los costos de las empresas, propiciando un desencanto en la percepción sobre la política tributaria, sobre todo en un momento en el que las autoridades se comprometieron a mantenerlo sin cambio al menos hasta finales del sexenio, además de que afectaría negativamente el ingreso de los hogares.

El organismo privado se pronunció porque el Legislativo apruebe un ambiente de negocios propicio para el desarrollo de las empresas, que se enfrentan a costos extraordinarios como la inseguridad y los costos de crear empleos.

El hecho de que el principal generador de crecimiento sea el sector privado hace indispensable un ambiente de negocios en el que las empresas vean un estímulo para invertir y hacerse más productivas y competitivas, lo que evidentemente potenciaría su capacidad productiva y competitiva, propiciando un mayor ritmo de crecimiento económico , acotó.

En su análisis ejecutivo, el organismo aglutinado en el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), expresó que en México, al igual que en prácticamente todos los países del mundo en donde el mercado es el principal mecanismo para la asignación de recursos, la principal fuente de riqueza, crecimiento y generación de empleos se concentra en la actividad del sector privado.

A pesar de que se han presentado algunos periodos en los que la operación del sector se ha visto afectada negativamente, como en la crisis económica de 1995 y el proceso recesivo que se registró en el 2001, así como por la crisis del 2009 y el posterior debilitamiento de la economía mundial, su participación como generador del producto se ha mantenido. Las cifras más recientes del Inegi indican que en el 2015 el sector privado originó 82.3% del PIB , refirió.

Por ello, el CEESP resolvió que los temas tributarios como la decisión de la Suprema Corte de avalar un límite a la deducibilidad de prestaciones laborales y la propuesta de elevar el impuesto a bebidas azucaradas, los cuales se han puesto a discusión en el proceso de análisis y aprobación del Paquete Económico para el 2017, sí puede incidir en las expectativas de crecimiento y por ende en las de inversión.

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