México dirigió un menor gasto público focalizado hacia los sectores afectados por la pandemia que el erogado por países de América Latina, lo que hará que su actividad económica sea menos dinámica que otros países de la región, advirtió la economista para México en el banco de inversión BNP Paribás, Pamela Díaz Loubet.

La tasa esperada de crecimiento para México este año por los economistas de la firma es de 3%; mientras la que tienen para América Latina,  es de 3.5% en el PIB de 2021.

La diferencia en las expectativas es el menor estímulo fiscal que otorgó el gobierno mexicano a los sectores afectados por el cierre de actividades ante el Covid-19, consignó en entrevista.

El pronóstico que tiene la firma para el PIB de México este año difiere del 3.3% que tenían en noviembre, pero es similar al que divulgaron en diciembre. Y contrasta con la caída de 9.5% que proyectan se presentó en 2020.

Tras la conferencia donde BNP Paribás presentó el panorama económico mundial, la experta anticipó que la recuperación en México será desigual, y el sector industrial será quien atraerá a la economía mientras el sector servicios se mantendrá en desequilibrio.

“La dinámica del sector industrial estará determinada por las exportaciones, lo que deja al crecimiento en una posición más vulnerable a los choques externos”.

El panorama no será mejor para el futuro cercano. Desde su perspectiva, “la brecha del producto se cerrará hasta el último trimestre del año 2022, que será cuando la economía mexicana retomará su trayectoria de crecimiento potencial previo a la pandemia”.

Para las demás economías de la región el retorno a niveles pre pandemia se completará a fines de este mismo año, o principios del próximo, previó.

Burbuja de inflación

La economista anticipó que en el primer trimestre del 2021 se presentará una burbuja de inflación donde los precios de energéticos pueden ser determinantes. En el banco estiman que la trayectoria de los precios generales promediará al cierre del año en 3.50%, un nivel que estaría lejos del cierre alcanzado en 2020, que fue de 3.15 por ciento.

No obstante, matizó que la amplia brecha del producto podría generar presión a la baja en la inflación.

Ante estas dos fuerzas en la expectativa de inflación, estimó que la Junta de Gobierno de Banxico podría prolongar la pausa en la política monetaria, para dejar la tasa sin cambio en 4.25 por ciento.

Recomposición de gasto

“El hecho de que suban los precios de los commodities internacionales genera riesgos para la inflación en el primer trimestre del año que podrían borrar el discurso de una inflación convergiendo al objetivo”.  

La estratega reconoció que “resultado de la pandemia se presentó una recomposición del gasto en la canasta de consumo, lo que puede dar lugar a precios sujetos a un entorno menos competitivo”.

“Se presentó una migración del gasto a bienes durables y mercancías, en vez de servicios y podría extenderse este año. De mantenerse esta tendencia la inflación estaría mas sujeta a choques internacionales”.

ymorales@eleconomista.com.mx

kg