De acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) hay 79 millones 515,421 contribuyentes activos registrados, de los cuales 2 millones 246,756 son personas morales y 77 millones 268,665 físicas; de este último monto 7 millones 331, 885 son personas físicas con actividad empresarial y los restantes 69 millones 936,730 de contribuyentes no tienen actividad empresarial.

Ante estos datos la jefa del Servicio de Administración Tributaria (SAT), Raquel Buenrostro Sánchez, reveló el miércoles que en la Miscelánea Fiscal 2022 se está creando un Régimen de Confianza que buscará aumentar la base de contribuyentes hasta en 30 por ciento.

“Con este Régimen de Confianza nosotros creemos que se puede ampliar hasta 20 o 30% (la base de contribuyentes) porque cuando se ha implementado este régimen en otros países se ha aumentado la base entre 20 y 30%”, comentó Buenrostro Sánchez ante The American Society of Mexico.

Ampliar la base actual de contribuyentes en 30% significaría sumar alrededor de 23 millones 854,624.

Ante ello, Héctor Villareal Páez, director del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) comentó que este nuevo régimen sería un mezcla. La autoridad comenzará una fiscalización más dura; sin embargo para suavizar el asunto se impondrían tasas benignas, especialmente para bajos ingresos, y enganchados a programas sociales.

“El ancla y la columna vertebral de nuestro sistema fiscal debe ser el sistema del Impuesto sobre la Renta (ISR) contra estas voces que dicen que quieren solucionar todo contra un Impuesto al Valor Agregado (IVA) en alimentos (...)  Me parece que la idea de transitar hacia un sistema ISR más robusto nos debería de beneficiar bastante”, comentó en entrevista con El Economista.

Por su parte, Buenrostro Sánchez comentó que se está separando y analizando a las personas físicas y a las morales. “Estamos estratificando por niveles de ingresos, de tal suerte que lo que queremos generar es que en la parte baja de los ingresos, tanto de personas físicas como morales, se genere algo que le vamos a llamar un Régimen de Confianza”.

Al respecto el titular del CIEP declaró que “Siempre surge la discusión sobre (el hecho de) que México es una economía de ingreso medio, un país grande muy complejo, con su recaudación muy chica con respecto a su economía y nuestras tasas de impuestos no son necesariamente bajas, ¿qué está pasando?, hay una serie de hipótesis para tratar de explicar esto (...) que bueno que se haga una investigación a fondo y se trate de resolver”.

Por su parte, Raymundo Tenorio, catedrático del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey dijo, en entrevista, que este Régimen de Confianza no es un intento serio para atraer a más contribuyentes.

“El intento fue el Régimen de Incorporación Fiscal (RIF) del sexenio pasado, ése era un régimen verdaderamente serio para formalizar e incorporar al padrón de contribuyentes a Pymes y personas”, agregó.

Esto que dice la jefa del SAT, le podemos llamar regularización fiscal a la palabra pues no se hacen así las cosas y menos en México”, acotó el catedrático.

En este contexto, Guillermo Mendieta González, de la comisión técnica de auditoría fiscal del Colegio de Contadores Públicos, dijo que hay que esperar para ver sobre qué bases será este nuevo Régimen de Confianza, porque la palabra confianza, valga la redundancia, es que la autoridad confíe en el contribuyente.

“En estricta teoría así se consideraría, sino dónde está la confianza o porque la palabra confianza, no tendría razón de ser la palabra sino fuera así aunque en el fondo lo que Raquel Buenrostro comentó es que la autoridad autodeterminaría los impuestos de los contribuyentes mediante un robot”, refirió el agremiado del colegio.

Economía informal

La titular del SAT sabe que la economía informal es una práctica desleal porque los productos compiten en desigualdad de condiciones y normalmente se debe a que el origen es ilícito (ya sea robado o del contrabando). Sin embargo, no es el vendedor ambulante a quién se debe de perseguir, sino a los grandes informales

“Toda la economía informal tiene de origen a un informal mayor, ese informal mayor mueve grandes volúmenes necesita transporte como barcos, trenes, aviones, transporte de carga terrestre, con la Carta Porte ya se garantiza al menos pago del IVA por servicios de transportación y de logística”, dijo Buenrostro. De acuerdo con el SAT hay un evasión de 60% en éste rubro.

Ante ello, Villareal Páez declaró que en un mundo ideal quisiéramos que todo estuviera formalizado; sin embargo, pasa algo que muchas veces los empresarios no entienden.

“Cuando personas que tienen ingresos muy bajos o niveles de productividad muy bajo y los metes al fisco, en el neto probablemente Hacienda terminaría perdiendo porque los ingresos son tan bajos que apenas alcanzan a pagar ISR y como quiera se le debe de dar un subsidio al empleo o al IMSS (...) En la medida que haya una tránsito hacia esta formalidad con un mejor sistema de pagos creo que como país ganamos bastante, pero es correcto decir que ahorita tenemos que ir por bribones que están vendiendo o haciendo buenos negocios en esta informalidad”, aseguró el director del CIEP.

Por su parte, Raymundo Tenorio explicó que cuando se habla de de formalizar la economía es que te conviertas en un causante que pida factura a sus proveedores, que tenga contabilidad básica para que puedas también tener los beneficios fiscales de la deducción de gastos y por lo tanto también factures.

“Eso es formalizar la economía y es muy diferente a formalizar causantes son conceptos completamente diferentes (...) se agradece la intención pero esto es algo muy politiquero”, acotó Tenorio.

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