No se están cumpliendo con las fechas que establece la Ley General de Contabilidad Gubernamental (LGCG), por lo que se está iniciando el año con un retraso en la armonización contable, aseguró el experto Irving González.

El Presidente de la Comisión de Contabilidad Gubernamental del Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP) indicó que el periodo de transición que se estableció en la ley antes de la reforma que se hizo el año pasado ya terminó.

Además, todavía no se cuenta con el sistema de contabilidad gubernamental para operar en tiempo real, al que tendrán acceso todos los obligados.

Sin esta herramienta, la armonización no será posible , aseguró. Lo anterior está impidiendo que los contribuyentes reciban el beneficio de la transparencia como lo marcan los calendarios para poder conocer los movimientos contables en los tres órdenes de gobierno.

Tanto los municipios como los estados no han entendido que la información en tiempo real se debe dar al momento de que se realiza la operación, no días después , refirió.

El año pasado, los estados tenían que haber elaborado la cuenta pública con base en el nuevo marco conceptual, dijo, y los municipios comenzarán a partir de este año.

Los ayuntamientos, así como los entes públicos, debieron haber adoptado los lineamientos sobre los indicadores para medir los avances físicos y financieros relacionados con los recursos públicos federales obligatorios en el 2012 y el 2011, en cada caso.

DEUDA IRRACIONAL

Irving González refirió que además con la reforma a la LGCG se suman mayores obligaciones que deberán cumplir a más tardar a finales de este año para transparentar y difundir la información financiera. Para los municipios, recordó, será hasta el próximo año, aunque podrán solicitar una prórroga hasta el 2015.

En teoría, los entes públicos tendrían, a la fecha, que estar cumpliendo con las obligaciones impuestas y la normatividad emitida por el Consejo de Armonización Contable , mencionó González.

Sobre el problema del endeudamiento en algunos estados y municipios, consideró que es necesario que se ponga un tope al techo del endeudamiento con base en el porcentaje de sus ingresos, porque en muchas ocasiones se sube el límite sin racionalidad, desconociéndose si esos recursos se fueron a gasto productivo, ya que por lo general se utilizan en gasto corriente.

leonor.flores@eleconomista.mx