La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) anticipa al menos dos años más de debilidad en el crecimiento mundial.

Al presentar sus Perspectivas Económicas, desde París, prevé una expansión mundial de 2.9% este año, que incorpora una revisión a la baja desde 3% que previeron en mayo pasado.

Tal como lo habían anticipado en los avances de septiembre, sostuvieron su preocupación acerca de la debilidad del comercio mundial.

De hecho, en la presentación del reporte para América Latina, Álvaro Pereira, jefe de Estudios de País del Departamento de Economía de la OCDE, explicó que esta debilidad del comercio y de la expansión económica mundial es lo que guía su preocupación acerca del proteccionismo en el que pueden incurrir los países.

El principal foco de la preocupación que pesa sobre este pronóstico de debilidad es la desaceleración de China.

De acuerdo con el reporte, la OCDE mejoró ligeramente su pronóstico de crecimiento para la nación asiática, de 6.7 a 6.8%, y sostuvo en 6.5% su pronóstico para el 2016.

Aquí el punto de riesgo fue explicado desde París por la economista principal de la OCDE, Catherine Mann: La economía china desacelera y llegará al año 2017 con una expansión de 6.2 por ciento .

El reporte advirtió que las medidas de estímulo fiscal de Pekín no son sustentables en el largo plazo, ya que corren el riesgo de desplazar la inversión privada.

China genera 30% de la demanda mundial y es, entonces, el centro del riesgo.

Estados Unidos: mejora ?en panorama

De acuerdo con el reporte, el PIB de Estados Unidos podría alcanzar una expansión de 2.4%, un pronóstico que es superior en cuatro décimas a la estimación de mayo.

Pero registrará un crecimiento de 2.5% en su PIB para el año entrante, un pronóstico que, de acertar, estará por debajo de 2.8% esperado en mayo.

Al interior del reporte, explican que la primera economía del mundo debe aplicar reformas fiscales en su sistema de transferencias para conseguir una distribución más equitativa de los ingresos. Y comenta que debe pasar por un aumento en los salarios que termine de estimular el consumo doméstico.

Eurozona: avance lento

Para la zona del euro, la OCDE realizó una corrección al alza de una décima, para ubicar el pronóstico en 1.5%, una estimación que está apoyada por el desempeño de la economía de España, a la cual le pronostican una expansión de 3.2 por ciento.

Para el año entrante, esperan un crecimiento de 1.8% que es tres décimas menos de lo estimado en mayo.

Brasil: dos años en recesión

Sin ser miembro de la OCDE, hace varios años que la entidad incorpora en su análisis las perspectivas de Brasil.

Así que en esta versión de sus perspectivas, anticipa que se profundizará la recesión esperada para este año y que se sostendrá en el 2016.

Su pronóstico es que Brasil tendrá una caída del PIB de 3.1% este 2015, que es mucho mayor a 2.8% esperado en septiembre.

No obstante, para el 2016, esperan una caída menor, de 1.2%, que está mucho más abajo del pronóstico de septiembre, de 1.7 % negativo.

La recomendación específica para Brasil es impulsar una agenda de reformas estructurales. Y para las economías latinoamericanas en general es atajar la corrupción, que limita la participación empresarial en la producción mundial.