La primera mitad del año pasado sobresalió por la debilidad económica que azotó al país, y para el cierre del 2014 la economía dibujó un mejor desempeño, aunque todavía sus principales variables exponen señales endebles.

El indicador coincidente, que alude en conjunto a la producción, el mercado laboral, el consumo interno y el sector externo, registró un valor de 99.99 puntos en octubre del año pasado, que significó una variación mensual de 0.05 puntos y, a su vez, colocarse por debajo de su tendencia de largo plazo (100 puntos) durante 16 meses consecutivos, de acuerdo al Sistema de Indicadores Cíclicos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

El indicador que refleja el estado general de la economía de México continuó en su fase de recuperación (desde abril pasado), por lo que hiló siete meses con diferencias positivas, después de registrar 22 caídas seguidas.

Por componentes cíclicos y sólo con datos hasta el décimo mes del 2014, destaca que la actividad económica mensual y las importaciones totales se situaron en una etapa de recesión.

La actividad industrial, motor económico del país, los ingresos por suministros de bienes y servicios al por menor, como variable del consumo privado, así como el número de asegurados permanentes en el IMSS y la tasa de desocupación urbana, síntomas del mercado laboral, se colocaron en una fase de expansión. El comportamiento de este último índice es inverso al de la actividad económica.

Mejor dinamismo al cierre de año

En un contexto de debilidad económico mundial, de la continuación de la caída en los precios del petróleo y de incertidumbre en los mercados financieros, la cifra oportuna del indicador adelantado para noviembre del 2014, que integra seis variables que refieren al mercado laboral y a los sectores externo y financiero, este último tanto de México como de Estados Unidos, manifestó que éste continuó por arriba de su tendencia de largo plazo al registrar un valor de 100.42 puntos y un incremento mensual de 0.04 puntos.

Este resultado del índice que busca señalar anticipadamente la trayectoria del coincidente, particularmente sus puntos de giro, se colocó, por sexto mes consecutivo, en su etapa de expansión.

De sus componentes, en el onceavo mes del año pasado, el empleo en las manufacturas y el tipo de cambio real se posicionaron en una fase expansiva.

La tasa de interés interbancaria de equilibrio (TIIE) y el índice Standard & Poor’s 500 (índice bursátil de Estados Unidos) presentaron una trayectoria de desaceleración.

El Índice de Precios y Cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores, en términos reales, y las exportaciones no petroleras se posicionaron en una etapa recesiva.

La dinámica del tipo de cambio y la TIEE es inversa a la de la actividad económica.

Con la nueva información, el indicador coincidente mejoró su desempeño respecto al difundido el mes precedente, mientras que el adelantado registró un comportamiento similar, pero con un ritmo de crecimiento menor

Como nota metodológica, es importante señalar que al incorporar la información de un nuevo mes en el cálculo de los indicadores cíclicos, se pueden modificar los últimos datos.

rodrigo.rosales@eleconomista.mx