Si bien la segunda revisión del Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos para el tercer trimestre del año arrojó un mejor resultado, el comportamiento de la primera economía del mundo fue menor al registrado en el segundo trimestre.

La actividad económica estadounidense aumentó 2.1% a tasa trimestral anualizada, contra la previa de 1.5%; derivado de la revisión al alza de la inversión en inventarios privados, que compensó las revisiones a la baja del consumo privado y de las exportaciones.

Con datos más completos, este comportamiento fue reflejo de un debilitamiento del consumo de los hogares, de la inversión fija, del gasto gubernamental, de las exportaciones y de la inversión en inventarios privados; lo anterior fue parcialmente compensado por una desaceleración en las importaciones.

En el ámbito interno de la economía estadounidense, el consumo privado se expandió 3%, por debajo de 3.6% registrado en el segundo trimestre, donde los bienes duraderos ascendieron 6.5%, mientras los no duraderos pasaron de 4.3 a 4 por ciento.

En sentido opuesto, el ingreso personal disponible ascendió 3.9% a tasa trimestral anualizada, mayor en 1.3 puntos porcentuales respecto del trimestre previo.

A pesar de la desaceleración del consumo privado, las cifras mantienen niveles elevados, que sugieren que el gasto del consumidor, motor de la economía, está siendo apoyado por los precios energéticos bajos y las ganancias del mercado de trabajo.

Esta variable participó con 2.05 puntos porcentuales en el crecimiento de la economía, donde el gasto de las familias destinado a cuidados de la salud aportaron 20.5% del total del consumo.

Por el contrario, la inversión privada interna presentó su primera caída en año y medio (-0.3%), resultado de la pérdida de fuerza de la inversión fija (de 5.2 a 3.4%); este apartado tuvo esta dinámica como consecuencia de la conducta de la inversión residencial (de 9.3 a 7.3%) y de la no residencial (4.1 a 2.4 por ciento).

En términos de contribución, la inversión fija, que comprende a la residencial y no residencial, significó un descenso 0.29 puntos porcentual de la tasa de crecimiento del PIB de Estados Unidos en relación al segundo trimestre; además, el cambio en inventarios privados fue negativo (0.02 a -0.59 puntos).

Las exportaciones aumentaron un magro 0.9% en el tercer trimestre del 2015, frente a 5.1% previo, condición incitada por la situación endeble de la demanda mundial y la fortaleza del dólar; las importaciones pasaron de 3.0 a 2.1 por ciento.

Los gastos de consumo gubernamental y la inversión bruta exhibieron una variación de 1.7%, después de crecer 2.7% en el lapso anterior.

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