La mayor movilidad de las personas, los retiros parciales de ahorros previsionales y las transferencias fiscales continuaron estimulando el consumo de los hogares, registrándose un mayor gasto en servicios y bienes no durables”.

Banco Central de Chile

Sigue el empuje de la actividad económica en Chile con incrementos de dos dígitos. De acuerdo con el informe de Cuentas Nacionales del Banco Central, en el tercer trimestre la economía creció 17.2% en comparación con el mismo período del año anterior.

Con esto marca su segundo período consecutivo a dos dígitos luego del inédito 18.1% del segundo trimestre. Así en el año, el Producto Interno Bruto (PIB) ya registra una expansión de 11.6% en doce meses.

De acuerdo con el reporte, el desempeño del tercer cuarto del año fue reflejo de la combinación que se dio entre: una mayor apertura de la economía, las medidas económicas de apoyo a los hogares y empresas y los retiros parciales de los fondos previsionales. Todo esto, además, sometido a una baja base de comparación que fue el saldo que dejó el primer año de pandemia.

Por sector, el motor fueron los servicios (19.1%) que se vieron beneficiados por las menores medidas de restricción a la movilidad según se fue reabriendo la economía en medio de la disminución de contagios por covid-19. En ellos tanto los ejercidos por personas como por empresas tuvieron una fuerte recuperación anual de 24.5% y 20.7%, respectivamente.

En línea con lo anterior en comparación con el segundo trimestre y con ajuste estacional la actividad económica evidenció una aceleración de 4.9 por ciento.

El reporte señala que aquí también fue la reactivación de las actividades de servicios, principalmente personales y empresariales, los que lideraron el crecimiento. A ellos se sumó el dinamismo del comercio.

Todo esto impulsado por el consumo de los hogares, que aumentó 27.5% en doce meses. Esto es lo que mantiene a la demanda interna pujante durante este período al igual que lo que ocurrió en el segundo trimestre de este año.

Como correlato de esta presión que ejerce el consumo – que en el tercer trimestre centró el gasto en bienes servicios y bienes no durables- las exportaciones netas influyeron negativamente en el desempeño del PIB. ¿La razón? Las mayores importaciones frente a un crecimiento acotado de las exportaciones, explica el informe.

Por el lado de la inversión, medida en la Formación Bruta de Capital Fijo (FBC), entre julio y septiembre creció 29.8 por ciento.

El ingreso nacional bruto disponible real (INBDR) creció 16.9%, aumento menor al observado en el PIB, explicado por mayores rentas y transferencias pagadas al exterior, señala el reporte del Banco Central. “Este efecto fue parcialmente compensado por un aumento en los términos de intercambio”, agrega.