El gobierno de Estados Unidos (EU), encabezado por Donald Trump, decidió sacar a China de la lista de países manipuladores de divisas, en la que llevaba desde agosto del 2019, un paso que es visto como un acercamiento más para poner fin a la guerra comercial. además, éste se da días antes de que ambos países firmen la primera fase del acuerdo, que supone un alto al fuego en el conflicto comercial.

En agosto pasado, en medio de una escalada de las tensiones comerciales entre las dos potencias, el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, fue el primero en tachar a China de manipulador de divisas, para obtener una ventaja competitiva. El presidente Trump acusó a Pekín de devaluar el yuan para mitigar el impacto de los aranceles que había impuesto a las importaciones chinas.

La acusación elevó el conflicto comercial entre ambas naciones. Por lo que el gobierno chino depreció el yuan y lo colocó en las 7 unidades por dólar. La divisa china llegó a tocar máximos en septiembre, en 7.17 unidades por billete verde, un nivel que no tocaba desde el 2008.

Ahora que un acuerdo parece cercano, EU decidió eliminar esta acusación. En un esperado informe, el Tesoro ofreció su primer análisis público de las prácticas monetarias de Pekín y explicó los compromisos adquiridos por China para mejorar la transparencia en su manejo del yuan.

Dejó claro que ambos países se comprometieron a evitar devaluaciones que favorezcan sus exportaciones como parte del acuerdo que Trump y los líderes chinos planean firmar mañana.

“China ha adquirido compromisos ejecutables de abstenerse de la devaluación competitiva, promoviendo transparencia y rendición de cuentas”, ha dicho el secretario del tesoro, Steven Mnuchin, en un comunicado.

La presión internacional también ha jugado en favor del país asiático, pues en septiembre el Fondo Monetario Internacional (FMI) afirmó que el yuan estaba valorado de forma adecuada y no había evidencias de manipulación. El debilitamiento del yuan podía ser atribuido, advertían, a una desaceleración en el crecimiento de la economía del país.

Durante buena parte del conflicto comercial entre los dos países, iniciado en marzo del 2018, cuando Trump anunció la imposición de aranceles a productos chinos, el yuan se depreció respecto al dólar, lo que ayudó a reducir el impacto de los gravámenes impuestos por EU.

El valor de la moneda china registró niveles no vistos desde el 2008, un hecho que favorece notablemente la capacidad exportadora de Pekín.

La designación oficial de China como manipuladora de divisas fue una medida de alto valor simbólico, que no había sucedido desde 1994.

Mnuchin había mostrado la intención de Estados Unidos de regresar a China a la lista al argumentar que no reunía todos los requisitos. Finalmente, el 6 de agosto del año pasado, Mnuchin tomó la decisión apelando a una ley de los 80 que contenía una definición más laxa de los que es manipulación de divisas.

Tras la decisión de EU de sacar a China de la lista de países manipuladores, el gigante asiático pasó a una “lista de vigilancia”, en la que Washington clasifica a aquellos socios comerciales que merecen una “atención especial” sobre sus prácticas monetarias.