A pesar del compromiso de disciplina fiscal que tiene la administración de Andrés Manuel López Obrador, la deuda general del gobierno de México se mantendrá fluctuando por arriba de 60 puntos del Producto Interno Bruto (PIB) de aquí al 2026, proyectaron expertos del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Al cierre del año pasado, la deuda del gobierno alcanzó el registro de 60.6% del PIB, que incorpora un aumento histórico de siete puntos del Producto en 12 meses, resultado del impacto de la depreciación cambiaria en las métricas de la deuda y del desplome de la actividad económica generado por la crisis del Covid-19.

La citada medición incluye las obligaciones de todas las instituciones públicas incluidos Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad, fondos de seguridad social y deuda del gobierno en sus tres órdenes: federal, estatal y local.

Según los pronósticos del FMI, incluidos en el su reporte radiográfico semestral sobre la situación de las finanzas públicas, el Monitor Fiscal, la deuda general del gobierno de México tendrá una suave moderación en el indicador durante este año y el próximo, que llevará a promediar el equivalente a 60.5% del PIB.

Esta proporción de la deuda del gobierno podría incrementarse ligeramente a 60.7% del PIB desde el 2023 y hasta el 2025 y alcanzará un máximo de 60.8% del PIB en el 2026.

En el documento, divulgado desde Washington por el director de Asuntos Fiscales del FMI, Vitor Gaspar, destacaron que la política presupuestal de México se mantuvo sin cambio respecto de la aplicada en el 2020, con un modesto apoyo fiscal para mitigar el impacto de la pandemia en las familias y pequeñas empresas.

Sin aumento de ingresos

Sin un estímulo que acelere las ganancias por petróleo o la recaudación tributaria, el fondo estima que los ingresos generales del gobierno de México se ubicarán en 23.3% del PIB al cierre del año.

Esta proyección incorpora una reducción desde el pico alcanzado el año pasado, cuando registró ingresos equivalentes a 24.6% del PIB; logro explicado por la política de eliminar los privilegios fiscales que obligó a los contribuyentes a eliminar adeudos.

Los expertos del FMI anticipan que continuará moderándose este flujo de recursos, hasta llegar a 22.9% del PIB si no se presenta una fuente de ingresos.

Vacunas, la mejor inversión

En conferencia de prensa Vitor Gaspar, subrayó que los recursos públicos destinados a la compra de vacunas, pueden verse como una inversión productiva, pues permitirán acelerar la recuperación económica.

En el documento, estiman que si la vacunación favorece al control del virus, se podrían recaudar más de 1 billón de dólares en ingresos fiscales adicionales de aquí al 2025 en las economías avanzadas.

El experto del Fondo Monetario resaltó que pese al aumento que ha registrado la deuda mundial, que podría llegar a 99% del PIB promedio, todavía no es momento de retirar los estímulos y apoyos fiscales.

Acotó que deben dirigirse de manera focalizada, sobre todo a las empresas que sí pueden tener viabilidad financiera en la reapertura.

Para las economías avanzadas, el organismo estima que la deuda promediará 120% del PIB, y destaca los casos de Estados Unidos, cuyas obligaciones públicas llegarán a 132% del Producto y Japón, a quien estima que las obligaciones del gobierno alcanzarán 256.5% del PIB.

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