El Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero (CESF), encabezado por primera vez por Carlos Urzúa, secretario de Hacienda, reconoció que el deterioro en la percepción de riesgo país podría llevar a disminuciones adicionales de la inversión privada, con efectos adversos para el crecimiento.

En el noveno informe anual de esta instancia de coordinación de autoridades y supervisores financieros, identificaron a los pasivos contingentes de Pemex y el vínculo que aún guardan las finanzas públicas respecto de los ingresos generados por el petróleo, como factores de riesgo para atraer capitales y conseguir un menor costo en eventuales emisiones de deuda.

En el informe, divulgado 10 días después del reporte de la primera sesión ordinaria del año, mencionaron también que el retraso en la aprobación del acuerdo comercial alcanzado en América del Norte debe ser otro foco de atención pues tendría repercusiones negativas en el flujo de capitales al país.

En este contexto de riesgos recomendaron aplicar políticas que favorezcan al crecimiento de mediano plazo y abocarse a mantener un marco fiscal prudente, consistente con una deuda estable o a la baja, que permita a México mantener su diferencial respecto de otras economías emergentes.

En el informe, correspondiente con el periodo del 1 de abril del 2018 al 31 de marzo del 2019, reconocieron que el actual gobierno ha subrayado su compromiso con la estabilidad fiscal y mantener finanzas públicas sólidas.

Enfatizaron que este balance de riesgos está también asociado con un ambiente internacional de incertidumbre ante una desaceleración de la economía mundial, así como con el escalamiento de tensiones comerciales y geopolíticas.

Autoridades, alerta

En el informe anual, destacaron que el país mantiene fundamentos que garantizan un funcionamiento ordenado del mercado. Sobresalen los fondos de estabilización, las coberturas petroleras y la Línea de Crédito Flexible abierta en el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Destacaron que ante las distintas perturbaciones que se han presentado en la economía, el tipo de cambio flexible ha sido determinante para realizar un ajuste natural de la economía.

Agregaron que el programa de coberturas petroleras les ha permitido asegurar los ingresos petroleros ante posibles reducciones en el precio promedio de la mezcla.

Resaltaron que los ahorros que están en los fondos de estabilización representan 1.6% del PIB, con un saldo históricamente alto equivalente a 387,400 millones de pesos.

Mientras que la LCF abierta en el FMI, por 74,800 millones de dólares, garantiza que el Banco de México cuenta con recursos para enfrentar un entorno adverso.

El Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero (CESF) nació como una instancia de coordinación de autoridades, supervisores y reguladores del sistema financiero, en el 2010, convocado a tener cuatro sesiones ordinarias al año, donde realizan diagnósticos sobre la situación que prevalece en los entornos doméstico e internacional.

Se evalúa el alcance de las políticas económicas y financieras, en el contexto actual, de manera que entre todos generan acciones para reducir la exposición a riesgos, o bien, impulsan planes para enfrentar choques eventuales o inminentes que puedan descarrilar el buen funcionamiento del sistema.

El CESF presenta un informe anual a fines de marzo. El origen de esta instancia de coordinación de autoridades en materia financiera se remonta a la experiencia que dejó la crisis mundial del 2008.